lunes 2 de febrero de 2009

La manta (de Nudos de Cereza)

Es extrañamente infantil, Elfa, pero sigo queriendo darte la mano por debajo de la manta...ya no sé si es cosa de las drogas o no, pero el efecto ya tendría que haberse pasado... voy haciendo mi vida, reconstruyendo los muros caidos..y tú te cuelas de repente en mi pensamiento y, sólo es eso, me imagino dándotela la mano por debajo de la manta y sigo con lo mío.


Por mi manera de procesar, seamos lógicos, solo me fijaría en alguien en vista a un morbo o a un posible polvo...en cuanto a ti me mueven otros ojos y eso me deja sin planes de actuación. Mis esquemas andan rotos y , que quieres que te diga, estoy un poco asustada....y entusiasmada a la vez...


Cuando estábamos tan cerca pensé que era el mejor momento de besarte...pero me entró la cobardía..¡a mí la cobardia! puedes creerlo? Seas quien seas, empiezas a mosquearme....


Busco debajo de las mantas por si vuelvo a ver alguna de sus manos..pero no aparecen y eso me hace temer que quizá el efecto de las drogas se haya pasado....


Las próximas 48 horas que pase a u lado, me gustaría vivirlas así, simplemente contandote los poros, reuniendo el valor suficiente para desgastarme el tacto para poder guardar milimétricamente cada sector de tus manos...


...porque sé que después no volveré a verte.


Todo eso ocurre por debajo de la manta y por encima de tu piel.


Por qué no me di cuenta que te tenía a un palmo de distancia.

Mermelada Expansión (de Mermelada Underground)

Mermelada Expansión

7/07/08

¿a ti también te pasa? No me gustan los nombres. Dime que a ti también te pasa porque lo intuyo, que esto es algo que nos une más que nuestras tardes aperradas en el río, hablando de todo y nada a la vez. Hay alguna sinapsis en mi cerebro a la que no le gusta esa identificación con la que nos etiquetaron al nacer.

Quizá sea porque no me gustan ni tu nombre ni mi nombre.

Y ahí está. Conozco a alguien, "hola, me llamo xxxx" "Vale, hola, xxxx" Conversación banal que a veces lleva y a veces no a los ojos de dentro de los ojos. Si esa persona empieza a calar hondo, entonces ya deja de ser xxxx. Y adquiere un nuevo nombre para mí. Que no es un nombre, es un sinsentido, sin más pretensiones.

Así, esa nueva identificación va unida aparentemente a un hecho aleatorio e insignificante, a la vista de todos, claro está, pero clandestinamente ha provocado el mayor de los acontecimientos en mi historia en común con esa persona. Porque hemos comenzado a ser sinérgicos. Con los ojos de dentro de los ojos, como digo.

Los ojos…

Por eso tú eres Mermelada. Me gustas y te extiendes sobre mí por las mañanas, con tus pequeñas partículas que se amontonan en determinados espacios y forman un conglomerado de sabores y sensaciones. Aún no he podido decidir tu apellido; si serás Mermelada de Fresa o de Frambuesa. Pero es que aún no me he encontrado en ti del todo.

Aún…

Ya habrás notado que hubo una vez…aquel día, en el río, como no. Cuando nos miramos fijamente y nadie dijo nada durante unos segundos. Comenzaste a expandirte sobre mí, con tu mirada, como sueles hacer, con tus grandes ojos grandes como el más grande de los sueños.

Y en ese momento, se me escapó una lágrima.

Y en esa lágrima, iba yo en tu búsqueda.

A sacarte del tarro.

Y nunca te he oído decir mi nombre. Y, ya sé que no lo quieres reconocer, pero ahora es el momento.

Que lo sé, que tú también lo sabes: los nombres no contemplan la expansión de la mermelada.

Los nombres se derraman.

Vir en vena (de 1ª de cua)

Vir en vena...


****Titolina a.k.a. Pauline Ultrasónica****

Como dices que nunca puedes escribirme algo para el blog porque no sueltas parrafadas, he encontrado la excusa perfecta para que lo hagas...me parece genial esta historia (si obviamos lo de extrañas derramando cosas que yo derramo, por aquello de tener exclusividad en algo...no me imaginaba que en Go Fish hubiese alguien con el mismo talento)

Bien, esta es Vir, una extraña fundamental con más cabeza que un saco de muñecos...se me hacen raro los días que no tengo mi dosis de ti.

Vir en vena. Vir en vena.

Lo que ya dije una vez, todo el mundo debería tener al menos una Virginia en su vida, y si es Woolf, entonces cría fama y échate a dormir...


"Me da mucho miedo que el momento en que nos tengamos que encontrar se estropee. Igual ya se ha estropeado. 
Me parece que ayer la vi en el metro. Se tendría que haber sentado a mi lado, se le tendría que haber derramado el refresco encima de mí, habríamos reído y lo habríamos limpiado, juguetonas, tocándonos más de la cuenta. Casualmente, habríamos bajado en la misma parada, nos habríamos puesto a hablar y entonces habría llegado ese momento en que ella habría dicho “Es todo un poco incómodo, porque, de hecho, ni siquiera nos conocemos”. Hablamos como amigas de toda la vida y entonces me di cuenta de que era maravillosa en todos los sentidos. Allí mismo en la calle nos besamos. De ese momento, al cabo de muchos años, todavía hablaríamos… pero no habíamos creído en el amor a primera vista hasta que nos conocimos verdaderamente. 
Pero en cambio en el vagón subió un hombre gordo que se interpuso entre nosotras. Ella corría para coger el metro y él andaba como un pato delante de ella. Ella lo quiso adelantar y entonces derramó el refresco que tendría que haber derramado en mi falda que la esperaba ansiosa, en la espalda indiferente del hombre,… las puertas se cerraron y se quedó en el andén. Yo me quedé con un asiento vacío a mi lado, pensando maquinalmente en alguna cosa como en la textura arrugada de las pasas y arrancando un chicle enganchado en el asiento. 
El fiasco seguramente nos dejó a las dos descentradas. 
Ahora nuestros caminos no se encontrarán hasta años más tarde, cuando ella ya no recuerde que ha sido lesbiana y venga a vivir a la casa de al lado. Yo estaré dolorosamente enamorada de ella, y ella se sentará en el porche con su novio y me dirá “hola” con la mano. Yo saldré a buscar las cartas y notaré como el corazón de me un vuelco cada vez que ella me saluda con la mano. Entonces tropezaré con el perro y caeré al suelo como un payaso. Ella mirará hacia otro lado, avergonzada, como si le supiera mal por mí, y yo volveré a entrar en casa pensando que soy muy estúpida. 
Nos tendríamos que haber conocido en el metro. En este mismo momento tendríamos que estar sentadas juntas y abortas en el sofá. 
Me quiero poner tus camisetas y despertarte cuando tenga pesadillas, sonreír cuando nos peleemos porque eres demasiado adorable, Inventarme un nombre que te digas yo y que me dé vergüenza pronunciar en público. 
¡Enamórate de mí! 
Nos tendríamos que haber conocido en el metro. 

**********************GO FISH************************"

Gente Pez (de...1ªde cua)

2 febrero 2007

Gente Pez
*Pauline con tomate.
*Dedicado a la máquina de hacer planos, la luna es un plano que se le escapó...
*Oyendo The Beatles, grupo atún por excelencia...


“Resulta que un día en la playa dedujimos que yo era un atún. Siempre tienes atún en alguna parte de la alacena, unas cuantas latas que están allí...cuando tienes muchas más cosas, no comes atún, pero cuando llega fin de mes...ves el atún allí, y te sirve para la pasta, te sirve para un sandwich...es muy socorrido, el atún siempre está ahí. Y esa soy yo, el atún que nunca te falla, pero que no es una exquisitez...yo me siento así, en el fondo de la alacena a veces, y lo peor, si vienen a buscarme, me alegro.
¿me alegro?”
Alejandra Casualidad.

Uno de los mejores recuerdos que tengo de mi infancia eran los días de piscina en el verano. Cada mañana, mi madre me preparaba un bocadillo de atún con tomate. Yo no quería otra cosa. Los otros niños renegaban de él, preferían el de Nocilla (hasta en verano, todo peguntoso...). El caso es que, conforme avanzaba el verano y mis amiguitos probaban el bocadillo de atún con tomate, a mi madre no le quedó más remedio que hacer bocadillos para todos. Como cuatro barras de pan en pequeños bocadillitos.

Sí, hay gente pez, y dentro de la gente pez, resulta que hay gente atún. Si nos extendemos un poco, también hay ropa atún, música atún y hasta calcetines atún... La vida suele ser cruel con el tipo de personas dejadas en la alacena para más tarde, para cuando haya necesidad real y absoluta. Sólo entonces, cobran un poco de protagonismo en la vida de alguien, por un inciso escaso, porque su papel es el de salvavidas, no hay nada mejor que saber que tienes una lata en la que hay una persona metida en escabeche que no caduca hasta el 2050.

Pero es egoísta comer atún sólo cuando no hay nada más. Las personas atún, despojadas de toda su dignidad, también se merecen un respeto. Así que, si crees tener una persona atún en tu alacena, tienes dos opciones, o sacarla de ahí y engullirte lo que es (suelen ser personas con taaanto dentro) o, simplemente, dejarla hacer vida.

Y tú, persona atún, empieza a rasgar la lata para que, al menos, cuando recurran a ti te hayas olvidado de tu función de salvavidas, o, mejor aún, te comento, resulta que hay personas que tienen al atún como una muy digna opción, y ahí van, todo el día comiendo atún de todas las formas posibles.

Y eso, por algo será.

Leí hace muchos años en “Lobo negro, un skin” que una persona es una persona. Y, algo que parece tan tonto, a veces hay que recordarlo porque a mucha gente se le olvida...

Mi madre hace el bocadillo de atún con tomate más bueno del mundo.
Porque mi madre es buena, el atún es bueno y ella le pone mucho amor.

El atún no empacha...y pobre de ti el día que confías en encontrar tu atún en la alacena...y sencillamente no está.

Y es que, queridos amiguitos, la casualidad une a personas-atún, que forman packs indivisibles que van por la vida impregnándose de todo lo que, a ojo de los demás, es inservible.

Libertad y dignidad a los atunes en conserva!!!
Te salvan la vida y nunca reciben ni un minúsculo agradecimiento.
Total, hasta el 2050 hay tiempo...

19 (de..1ª de Cuá)

02 marzo 2007

19

Pauline revoltosa.

- Nacemos con vocación de nuevo Bloomsbury, apunta eso.
- Nuestros divos son Iván Ferreiro, Stanley Kubrick y, por encima de todos, el Ordoñez.
- Será indispensable hacer tardes temáticas de la Hora Chanante. Ah! y acabar las palabras en –aco, meter textos avinagrados, etc…
- Los niños albinos y la cama rala de Maga. 
- Nuestras madres nos denigran, porque somos poetas malditos y enfants terribles!!!! Dios, esto queda genial.
- Elegimos morir de tuberculosis por lo menos.
- porque somos caóticos neutrales.
- inertes
- nacimos con fecha caducada
Espera, haz una anotación aquí, en lo de “es lícito el cambio en el estado natural de la consciencia”…y que no se te olvide la parte del sexo y el amor y derivados, novietes y novietas
- no podrán formar parte.
- no, no podrán…
- pero si primero forman parte y luego…
Bien! un vacío legal!
- El test del “yo ya no”!!!
- Pero si ya no existe el Spar!!
- Que sí, que sí, que en algún sitio habrá!!
- Hay que escribir mínimo, una vez al día, como dijo Virginia Woolf.
- ¿en libreta o en ordenador?
- Yo en libreta o servilleta.
- Yo en ordenador.
- Y vamos al Chururú…
- ¿y un blog?
- No podremos tirar de tanto blog!
(cuatro horas más tarde…)
- Bueno, ha costado bastante, pero por fin tenemos el manifiesto del 19.



Errr, lo siento pero, me dejé las diecinueve servilletas del manifiesto 19 en la mesa de la cafetería.
¿merezco la muerte?

Pero no se lo digo nunca (de...1ªde Cuá!)

16 enero 2007

Pero no se lo digo nunca.



*Paula de noche...*

Es una idea,
muy mal peinada,
es una suerte
poco rentable,
es una lágrima
que me guardo
para el Síndrome de Stendhal.

Es la pregunta que cualquier pregunta desearía ser.
Es la que coge las respuestas y las recicla…

…el “no puede ser” en el envase amarillo.
…el “esto es imposible” en el verde.
…el “cómo pueden hablar de lo que no saben” se ha querido colar entre las respuestas siendo un trozo de canción que me canta por las noches al oído con el suave balanceo de un pequeño calambre intermitente entre las manos.

Así que lo pega en un cartón y lo coloca en el pasillo.
Ahora el pasillo es el centro de la tierra.
Así que se va a otro lugar menos exacto.

Caótica indescifrable, es una narración un poco traicionera.
Quería un final bien grande y no lo encuentra.
Así que empieza desde el principio y por descarte
cae en el error de redundancia cíclica.
Le parece lo mejor, caer mil veces en la misma cama
sólo para mirar al techo y jugar a que los pegotes de gotelé son estrellas.

Es una proeza esférica
rodando por mi cabeza,
llenándolo todo de gotas de sorpresas.

Es un deseo demasiado deseado para ser idealizado.
Es el silencio que hay entre el obturador y el gelatinobromuro
de una cámara argéntica.
Es la que hace que un recuerdo se mantenga en estado latente de manera indefinida. 
La foto que hago cuando me gusta pensar que mi cámara es su rotulador Staedtler triplus fineliner y con la que luego gano mi primer concurso de fotografía.

Es la pereza que me entra los domingos por la mañana.
El azul de las siete y media.
El azul del triplus fineliner...

Y aparece, y se deshace, y me derrite, me hace ignorante…sí, es una idea que se me cae porque me quema, al ser una plancha que se desliza suavemente a sus anchas censurando el estrecho miedo que queda entre los sueños… 

Pero no se lo digo nunca.
Y ya no me da igual.
Le dije: “Soy un sol si me miras haciendo el pino”.
Ni se molestó en volver a andar con los pies.

Es demasiado.
Es, simplemente, el sugus de frambuesa.

Constelándonos (de 1º de cuá)

23 diciembre 2006 constelándonos

***Pauline año cero****

Qué mejor manera de acabar el año
que con La Verdad Suprema bajo el brazo,
resbalando hasta nuestras manos.

Volver a nacer sin nombre
y encontrarlo en las luces que se estrellan
es una neurosis múltiple de conexiones y coincidencias
en el interior de los ojos de dentro de los ojos.
Si existe la locura, nosotros la conocimos,
tentamos a la suerte, tomamos con ella una tila,
café con leche a las seis,
algunas cocacolas.
y llueve en el fondo pero no nos importa.

Lo somos. Felices. Nos creímos fuertes.
Y no nos preocupó que nuestra capa de megahéroes,
estuviese apolillada y nos quedase grande.
Hay diecinueve razones para seguir vivos,
veintidós arcanos mayones,
tres tristes tigres
y tú y yo.

acompáñame como yo lo hago contigo.
No me hace falta preguntar a dónde vamos.
Está claro.
Nosotros hemos venido a nacer.
Y nonos vamos hasta que las preguntas
nos tomen el pelo como títeres
de la libertad.

No te diré que no me olvides cuando en un punto de este viaje nos separemos.
No podrás hacerlo.
Y, perennes, estaremos a partir de ahora
el uno frente al otro,
sabiendo que compartimos el secreto más grande que existe
las respuestas,
la fórmula de la felicidad,
la pócima de la eterna juventud.

Guarda unas gotas para que, desde el avión,
llueva esta verdad hasta los peces
sedientos de la luz que desprendimos,
como estrellas,
a mil años de la tierra,
constelándonos.

Estados sentidos y febriles (Desde..1ªdecua)

Estados sentidos (y febriles)
****Titolina al baño maría****



Me levanto temprano. Una brisilla pseudo tropical me despierta, y , esta vez , no es del tropicana. Oigo un chisporroteo y me extraño: está lloviendo, algo exótico aquí. Salgo al balcón, extiendo la mano y observo. Las calles parece que se mueven, al ritmo asincopado de las gotas al caer. I’m siiiiiiiingin´ in the rainnnn, tarareo. Huelo, me encanta el olor que deja la lluvia, el olor a tierra mojada, a ropa tendida.

Mi mano es golpeada suavemente por las gotas, toc toc toc…toc toc. Me encanta, y recuerdo que soy agua, que es mi medio y respiro profundamente para quedarme con todo lo que pueda o lo que su esencia me permita. Cambio de planes, ya no hay gestiones que hacer esta mañana, ahora sólo hay que respirar.

Genial la luz de estas nubes y este sol escondido. Es la luz perfecta. Hago unas fotos, no me resisto. Tengo frío, los pelos de punta y la sensación de que todo se empapa de algo nuevo, que a su vez es algo antiguo, renovado y condensado hace tiempo. Me llueve el agua que previamente ha llovido a otros, en otro lugar, quién sabe cual. Abro la boca, qué fresquita, qué graciosa. Cierro los ojos.

Salgo a la calle, sin paraguas claro, el que los inventó se podía haber estado quieto. Sí, titolino, la gente corre, despavorida en cualquier dirección, pero sólo consiguen que el tiempo se haga más y más lento, y de repente, se pare. Todo pasa muy despacio. Pero no hay tiempo, no para dejar de sonreír. Demasiada tranquilidad, las calles dinámicas y cinéticas se encuentran con las estáticas.

Me cruzo con la selección de Turquía, con la de Holanda, con la de Francia. (no te he dicho que aquí se disputa el mundial sub-no se qué de baloncesto). Van haciendo fotos y mirándolo todo. Caminan lentos, como yo, y sonríen. Quizá agradecen un poco de clima hogareño ante tanto calor. Se maravillan con cosas que los demás no ven, por estar acostumbrados a caminar sin mirar.

Coches y coches, pero no importa. Hay movimiento, gente de todas partes que ha venido para la Feria. (llevo una camiseta de un playmobil folklórico y unos pendientes de caramelitos rojos con lunares para la ocasión) Se les nota a leguas de dónde son exactamente. Es divertido jugar a adivinarlo.

Hoy ha sido un día genial. Ahora tengo fiebre, pero ¿qué importa la fiebre si a cambio has experimentado cosas geniales? Cero.


Hay muchas ciudades dentro de la misma ciudad. A las ciudades se las lleva el viento cuando les decimos adiós, con los sentimientos que hemos depositado en ellas. ¿recuerdas cuando te descubrí a Bertolt? Somos individuos de los callejones, de lo secreto, y leerlo a tu lado en un parque con palomas es lo mejor. Sé que hoy no hay posibilidad de fotosíntesis en nosotros, pero el agua es tan necesaria como el sol.

Quizá soy atípica, pero las Under Under Cats no temen al agua. Y tú, deberías hacer lo mismo, perrito feo, no dejes que nadie te prive de fluir en cada rincón de Gran-hada. No es una ciudad para eso. No es una estación de paso. Es nuestra utopía hecha realidad, la magia… es la ciudad.

Beso desde Linares, de fondo la voz del potenciómetro diciéndome que por qué vengo con la ropa mojada:

-Mamma, está lloviendo.
- Y, ¿para qué están los paraguas?
- Para hacerme la púa y censurar lo que no deben.

Ahora, hay ropa tendida. Y huele de nuevo a ídem.



domingo 8 de junio de 2008

Santos que yo te pinté...Los Planetas...

Yo no tengo la culpa
de que te duela el alma
no tengo culpa ninguna
de que tefumes plata.
A vecesme pregunto
de quién sera el fantasma
que te ha tapado los ojos
para que no veas nada.
Dime donde has estado
niña de cara blanca
dónde has dejado tu risa
que no esta donde estaba.
Todo lo que yo tengo
todo yo te lo daba
pero si acabas conmigo
vas a ser desgraciada.
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Yo no soy ningun angel
yo no soy ningun santo
pero lo que estas haciendo
es que me esta matando
Puedes buscar por tierra
puedes buscar por aire
que como yo te he querido
no va a quererte nadie
no va a quererte nadie
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver
Santos que yo te pinté
demonios se tienen que volver

sábado 7 de junio de 2008

cosas malas...

Pastora...

Rompiendo la rutina.
Siento el goteo refrescante
de una lluvia de verano.

Que inunda mi calle
cuando yo paso.
Si piso fuerte
no dejo rastro.

Siento que el peso
de un gran viaje,
con una mochila a cuestas.

Dia tras dia ,
de punta a punta.
Que no volvi ,
que soy turista.

No me dejes pensando,
se me ocurren tantas cosas.
Cosas malas,cosas sanas
cosas.

Siento que no,
que todo no.
Que voy cruzando el exterior
que no me pille la rutina.
Que yo me voy,
que yo me voy.

Siento que no,
que todo no,
que voy buscando algo mejor.
Que si me escondo
no me busques,
que yo no estoy.

Siento un latido delitrante,
cuando llaman a mi puerta.

A ver que sorpresas
me trae el dia.
Me pongo a tono,
con aspirinas.

No me dejes descansando
se me ocurren tantas cosas,
cosas malas,cosas sanas
cosas.

Siento que no,
que todo no.
Que voy cruzando el exterior

Que no me pille la rutina,
Que yo me voy,
Que yo me voy.

Siento que no,
Que todo no,
que voy buscando algo mejor.
Que si me escondo
no me busques,
que yo no estoy.

Siento haberme engañado
con tanta aventura
si luego me sube,
me cuesta bajar.

Que se mueran los tontos
que nunca supieron
dar lo que tienen.
Por miedo a perderlo

Siento que no,
que todo no.
Que voy cruzando el exterior
que no me pille la rutina
que yo me voy
que yo me voy.

Siento que no
que todo no
que voy buscando algo mejor
que si me escondo
no me busques que
yo no estoy.

Que me persiguen cosas malas cosas
cosas malas cosas sanas cosas

viernes 28 de marzo de 2008

Avances...

Buscar compañero/a de piso es difícil, porque me los quedaría todos...

Gracias a Andrews por aparecer tan temprano cargado de fructosa.

Gi sufrirá Jet Lag en breve...

Estefa ha sido tía.

La chica de Belfast y yo tenemos un hijo: Un riñón morado que tiene un ureter muy bello (ha salidoa su madre) Espero que se lleve bien con un hijo de una anterior relación, una oveja emo.

Palo sigue con su novela.

Joss está mucho más guapo desde que lo acompañé a comprarse esas gafas y no liga con rumanos.

El corto de Fidel me parece sublime sin interrupción.

Tengo 39 años todo el tiempo...

Leyendo: Historia de la Fotografía y el último número de Cretino.

Oyendo: Jelly Morton, Vetusta Morla y la banda sonora de Juno.

Espiral, tienes un té esperando en mi casa, con un mentiroso mentiroso de fondo...

miércoles 26 de marzo de 2008

Pestañas Asesinas.

Esto sólo lo podía hacer una persona que para inspirarnos a la hora de diseñar ponía a Bibi Andersen a toda potencia con su "Sálvame".

Aquel que quería disfrazarse de Alhambra para el certamen de las siete maravillas del mundo.

Así que, sólo por el bizarrismo del que ha rocíado mi vida, y por ser un firme candidato a dominar el mundo o a morir entre gatos haciendo la ola, aquí tenéis su última creación: Pestañas Asesinas.

Deberíais verlo día y noche y votarlo en Youtube.



Más en la página oficial: http://www.killer-eyelashes.com/

lunes 24 de marzo de 2008

Impresiones: ya me cansé.




"Me he cansado de ser el último
me he cansado de ser el más banal
me he cansado de que todos me miren
y me señalen al pasar.

Me he cansado de que cualquier imbécil
se pueda permitir opinar
me he cansado de esta puta historia
todo vale a partir de ya.

Vale usar nudilleras
y bates de aluminio en las peleas
valen guerras de escupitajos
y patadas en los bajos.

Vale tirar de los pelos
vale también el lanzamiento de pedos
valen pistolas de agua con ácido
vale todo en el sentido más amplio.

Ya me cansé ahora todo vale
ya me cansé nada es reprobable
ya me cansé ahora todo vale
ya me cansé todo es justificable.

Ya me cansé ahora todo vale
y nada es reproblable.

Bofetadas, coscorrones y putadas
tirarte la coca por el váter como si nada.
Todo vale en esta guerra absurda
todo vale, no eres más que basura.

No tendré piedad de los más idiotas,
de los modernos, de los pelos o de los pelotas.
Todo vale es mi grito de guerra
y eso que aun no sabes lo que te espera.

Ya me cansé ya me he hartado, esta vez soy yo juez y jurado...
Ya me cansé, ya me he hartado, esta vez soy yo juez y jurado..."

¿qué pasa?

Y os preguntaréis, ¿cómo puede estar escuchando esta música justo cuando se cumplen seis meses desde que un meteoro se llevase a la especie humana de compras?

Quizá sea porque está ciega de poder y de fama, dirán algunos. Quizá porque planea matar al inventor de las máquinas exponedoras, dirán otros.

Sencillamente me han mandado a mirar patos.

Sí, señor, a mirar patos.

Pero los patos no están, sólo hay palomas en las lonas.

¿qué ha pasado entonces?

Pasa que todo el mundo sopesa lo difícil de controlar que es un sobaco aprensivo. Por no hablar de un riñón introvertido o de un páncreas meticuloso. Culoso no sé, pero desde luego que esto es más descarado de lo que parece. Veamos, si me he cansado de señalar las ascuas en su sentido más pedregoso, es lógico por qué en todo este tiempo han sucedido más cosas que en los lavabos de una estación de autobuses disociada en la península de Jutlandia.

Pasa lo que pasa en mi ventana.

Pasa lo que cabe en tu caverna.

Las canciones te delatan.

domingo 17 de febrero de 2008

CUMPLEAÑOS FEELIZ

Feliz cumple y todo lo demás que tenemos que celebrar...

El tiempo nos da la razón.

"Happy...excuse me but i´m happy...."

miércoles 6 de febrero de 2008

EL FOTOLOG DE MI PRIMA...

"El fotolog de mi prima tiene su rollo" es el esperadísimo blog que las masas llevaban tiempo reclaMando al tamdem Lau&Chá en el que intentamos demostrar que ser moderno es la única opción válida de auto-realizarse...

Os podéis pasar por ahí y dejar vuestros modernos comentarios en www.yoquierosermoderna.blogspot.com

LA HUMANIDAD LO ACABARÁ RECONOCIENDO CON UN NOBEL TARDE O TEMPRANO...

domingo 3 de febrero de 2008

Better she goes...

Este blog pronto cerrará. Abriré otro para meterme con los modernos o uno para divagar, aún no sé. Estos meses son de cambios continuos, de ensayo-error...pero las cosas van poco a poco encauzándose.

Tengo tantas ganas de perderte de vista...esperar esperar esperar..aún queda....

La "plataforma bicoide pro-paroxismo exponencial" se dispone a empanar ballenas y a dibujar boniatos.

El cisne negro está triste, ¿qué tendrá el cisne negro? (sabes que te quiero)

Y tú y tú y tú...no sé si venís o vais de mi vida, en cualquier caso a algunos os echo más de menos que a otros.

Y a algunos os metería la tráquea por el ano....

Tengo tanto amor que dar...

Todo acaba en breve, y soy tan feliz al ver como todo encaja...no lo cambio por nada.

Joss, pronto nos vemos...

"y que sepan estas líneas pa que sepas que..." donde está la persona que fuimos, cielo???

Car, hay barbacoa a tu vuelta a Granada.

Bombón ensaimado...no sabes lo importante que eres para mí...

Doctora, ¿todo esto es grave?

viernes 25 de enero de 2008

Belfast y las que tienen trocitos


Mejor no doy detalles...
Próximamente, las heridas de la lucha y sus cicatrices...

miércoles 19 de diciembre de 2007

pffffff

quiero respirar quiero respirar quiero respirar quiero respirar ...

martes 4 de diciembre de 2007

Poco o nada más

"..que te sirvan estas líneas pa que sepas que te quiero....
en esta situación sin nombre..."

(Antonio Orozco con Iván)

lunes 10 de septiembre de 2007

Si tú me dices ven, lo dejo todo...

Hasta nueva orden estaré escribiendo en el blog del 19

http://manifiesto19.blogspot.com

Os espero por allí!!!

domingo 12 de agosto de 2007

Con trocitos


Con trocitos de lo verde del jardín
hace enteras las mitades y las pega para mí
en montones de esperanza, en pedacitos de canción.
Si las coges me compones, eso es lo que creo yo.

Y con tanto y con tan poco, se hizo grande la ilusión,
se acercaron las distancias, dejamos clara la intención
de ser todo lo que somos, dos en uno y uno en dos...

Y es que tiene un corazón que no le cabe,
que se muere si le faltas,
que sólo entiende lo que dices si lo dices sin palabras.

Por eso siempre te persigue y sin pedirlo, te lo pide,
hasta se puede oir su voz haciendo tiempo en tus sentidos,
reinventando los motivos, y no sé decir, y no sé decir...

Con poquitos de las cosas que le di
hizo pequeños los males y los alejó de mí,
y aunque nunca fueron grandes, aunque jamás los entendí,
hoy los siento tan extraños que si me acuerdo sólo puedo sonreír.

Y con tanto y con tan poco, se hizo grande la ilusión,
se acercaron las distancias, dejamos clara la intención
de ser todo lo que somos, dos en uno y uno en dos...

Y es que tiene un corazón que no le cabe,
que se muere si le faltas,
que sólo entiende lo que dices si lo dices sin palabras.

Por eso siempre te consigue, y sin pedirlo te lo pide,
hasta se puede oír su voz haciendo tiempo en tus sentidos,
reinventando los motivos, y no sé decir, y no sé decir...

algo que suene con sentido, te pregunto y tú no has sido,
aunque adivino tu intención,
y sé que todo esto ha pasado porque estabas a mi lado
y me has traido esta... me has traído esta canción...
y no sé decir que no.

Yo te lo cuento y tú no me crees,
cierra los ojos, dime qué ves.
Ya irás saliendo de dónde estés,
vete un ratito, vuelve después.

Y yo te cuento y tú no me crees,
cierra los ojos, dime qué ves.
Ya irás saliendo de dónde estés,
vete un ratito, vuelve después.


(Con trocitos, Maldita Nerea)

viernes 10 de agosto de 2007

ven a nuestro reino...

¿Qué pasa guayaberos gambitales?

No dejéis ni un día de vuestra vida de pasaros por el blog del 19:

http://manifiesto19.blogspot.com


que hay nuevas investigaciones tan interesantes como una alpargata.

Nos vemos por allí...

jueves 9 de agosto de 2007

The Benders


“Me enamoré de ella, creo, en ese primer instante. No sabría explicar por qué. Quién lo sabe. Ocurre a veces, cuando los ojos de una persona no se limitan a mirarte, sino que te absorben, te introducen en un túnel donde sólo puedes abrazarte al vértigo.”

Abierto toda la noche, David Trueba



40 mg/día


Estoy congestionada. No porque no entienda el mundo ni el sentido de la vida, sino porque he pillado un catarro de órdago que se extenderá muy probablemente hasta que se me olvide cuándo empezó gracias a mis (no-tan-amados) cortis. Para colmo, tengo la ligera sospecha de que volverán a asfaltar mi calle, en agosto, como siempre, para que los olorcillos psicotrópicos del alquitrán suban sin piedad hasta mi habitáculo, situado en un primero...

Con lo cual el pelotazo, entre unas cosas y otras, está más que servido...

Soy el juguete de la fortuna.

Por lo demás, lo que me angustia ahora mismo como parte del 19 es saber si existen más dobladores que arrugadores, y las profesiones de éstos y, ya que estamos, a qué dedican el tiempo libre. Contra todo pronóstico, y tal y como vaticinaba Douglas Coupland, los dobladores suelen dedicarse a profesiones más artísticas, relacionadas con el diseño y tal.

¿estará relacionado el uso del papel higiénico con el código de Fibonacci y la divina proporción y por eso nos empeñamos en doblar con exactitud de máquina dobladora?

De momento, los dobladores (the Benders) somos más. Si alguno de vosotros sois arrugadores, no tenéis más que decírmelo, en pro de la igualdad frente a la batalla campal que haremos al final....

Lo que sí me ha quedado claro es que, normalmente, un doblador busca un arrugador como pareja y viceversa. Y que todos, al ver una foto de un individuo determinado, llamémosle X, haciendo su gesto habitual de hipocresía, desean fervientemente lanzarles cualquier objeto que sirva de arma arrojadiza...

Será por algún tipo de orden kármico.

A estas alturas del verano ya no se escuchan toses (que no sean las mías, claro, que voy un poco desactualizada...) así que “qué gustito pa mis orejas” o, lo que es lo mismo, capítulo cerrado, que para nosotras se queda...

Hay gente que quiere seguir siendo graaaaande graaaande graaaande... pero hasta el desfile de gigantes y cabezudos poco pueden hacer.

Nada más por este lado del mundo. Ya sabéis que estoy felizmente casada, así que se aceptan regalos en este nuestro humilde hogar. También sería conveniente ahorrar para pagarle a Jose una operación de pechos, que la última vez que entró al quirófano resultó no ser para eso y se llevó tal decepción que aún le cuesta levantar cabeza...

Amamos a Margarita, love&destroy...
Saludos...

martes 7 de agosto de 2007

no estaba muerta que estaba de parranda

bueno, he pseudo vuelto...tendré internet temporalmente así que podré escribir, aunque no ando muy inspirada...

Sé que he estado desaparecida, pero la causa era buena...

Mañana intentaré poner algo.

Besos a los que me echaron de menos

lunes 18 de junio de 2007

Explota explótame explo





Hoy no será un buen día para ti…

El miedo que tengo,
el miedo que tengo,
el miedo que tengo,
¿cómo no tenerlo?

Hoy es uno de esos días que estoy hasta el mismísimo de todo. Días en los que me siento idiota, con final establecido, predestinado a tomarme el pelo un rato y dejarme con cara de interrogante incrédulo.

Está claro lo que hay que hacer: paquete de tabaco y a rodar. Retraerse, abstraerse, erse, erse... hasta acabar en la quesera/burbuja/marina d’Or/vertedero de Sao Paulo/matadero clandestino que tengas más a mano.

No existe nada.
No existe nadie.
Tú no existes.

Hoy no es un día para hacer como siempre, para callar con miles de mamonadas lo que pasa por mi cabeza, para no hacerme caso, para no darme importancia. No, hoy no, hoy mi edad mental me coge de una mala hostia y me grita cosas a la cara.

Serás idiota...

Disculpa, no lo he oído...

Dilo ya...
Di lo que estás pensando...
Dilo ya...

Por todo y por nada, por nada y por todo, me retraigo y me voy. Es un cúmulo de pequeñas cosas. No quiero saber del mundo hasta que esté preparada, no quiero más que quesera/burbuja/marina d’Or/vertedero de Sao Paulo/matadero clandestino hasta que mi paciencia vuelva a tener paciencia y todo vaya pseudo en orden.

Explota explótame explo...brumm
explota explota mi corazón.

Resulta que yo también siento/padezco/tengo problemas. De alguien de veinticinco, de alguien de nueve, de alguien de treinta y nueve. Y que ya no los puedo callar más.

Adiós por un tiempo, espero corto.
Sabré arreglarlo.

Silencio o Smells Like Teen Spirit en mi cabeza.

sábado 16 de junio de 2007

Premios 19 y punto

Ey, pequeños insensatos!!!

Os informo de que quedan convocados los

“PREMIOS 19 Y PUNTO”

de la secta más pop, el 19.

Podéis entrar cuando queráis pinchando ahí para ver cómo van las votaciones, incluso proponer candidatos/as y, tirando la casa por la ventana, hasta nuevas categorías.

Creo que todo el mundo debe comprometerse con este proyecto porque se elegirán a las personas más influyentes y decadentistas que ha parío madre y porque (abrid bien los ojos) SE SORTEARÁ UN SUGUS Y SE HARÁ ENTREGA DE UNA NARANJA GUASINTONA A LOS GANADORES.

Vespa Lifestyle



Nuestro modus vivendi...y que nos quiten lo bailao...

domingo 10 de junio de 2007

Umm daba daba

Hace una temperatura perfecta para mí, que tiro más hacia el calor con brisilla. Para ti, quizás haga un pelín de frío, miro a ver si tienes los pelos de punta tendiendo a la hipotermia. Parece que sí. Te echo un brazo por encima y no consigo mucho, así que te muevo como una marioneta y te ríes. Nos miramos. Tienes los párpados más largos del mundo, y los labios más grandes que Yola Berrocal. Jugueteo con ellos. Pasas la mano por la hierba y tarareas (mm daba daba, daba daba daba umm daba daba)

Me atrevo a hablar.

- Es como si alguien no pudiese entender las normas. Por más que le explicasen, por más que tuviese en un panel indicativo reflectante las reglas del juego, y lo pudiese ver cada mañana, de camino a la cocina a por una onza de chocolate. Incluso podría estudiarlas, repetirlas de memoria, pero iba a estallar igual, sin entenderlas, sin aplicarlas.

Así pasan los días, y existe una especie de muro indestructible, inexpugnable, alrededor de cada idea, haciéndolas puras, imposibles de fusionar, impolutas...ideas salvajes acerca de cada cosa que envuelve las horas.

No, no puedes estar en el juego si no entiendes las normas, pero tampoco puedes irte del juego, así que ocurre lo que ocurre: no te intentes hacer entender, no podrán contigo, no intentes entenderlos, no podrás con ellos.

Lo mejor es dejarse llevar.
Hasta que...

- ¿hasta qué?

- De repente, haces algo y haces daño, mucho daño. Y, cuando quieres darte cuenta eres casi un acusado esperando en el corredor de la muerte con un mono naranja. Y eres lo peor por algo que ni siquiera entiendes qué ha sido. Eso sí, pagas tu condena elevada a la enésima potencia. Cuando alguien así hace algo, lo paga con creces, mucho más de lo que lo hace cualquier persona, es como si por coger una manzana del Carrefour porque te mueres de hambre te caen cincuenta años.

Es de tontos, simplemente, no has actuado como dicen las reglas, y eso ha pillado por sorpresa a todos, quizá ha habido desmayos colectivos o ataques de ansiedad múltiples.

Te has pasado y no sabes por qué.

Pero, no te creas, lo peor es al revés, viene ahora, cuando ocurre justo lo contrario. Tal vez lo normal sea putear al prójimo, confiar en intereses maleados a lo largo de la experiencia que da la vida, cambiar el chip, moverse...nunca hay que ser auténtico, visceral, salvaje. Es más bien...algo así como ser comedido y atacar en el momento de atacar, como si fuese una partida de ajedrez.

- Peón 5 Reina7

- ¿por qué? Sigo sin entenderlo. Tal vez sólo sea por aburrimiento, por vacío. No lo sé. Me cuesta pensar que sea así en realidad, pero es. Entonces...entonces, si alguien te hace daño, te destroza, y todo porque tú no entiendes las reglas del juego. Entonces desconfías, entonces te ensucias, y, sólo esperas que no sea por mucho tiempo, porque sigues sin entender las reglas... Las normas... Pero es que no te sale, no te sale, y todo es por ti, todo en ti es demasiado...bruto, auténtico, visceral, puro...

Y, así será siempre...es algo raro, es una pena o no, la verdad es que no lo sé. Pero no me gustan las normas, no me gusta mirar a alguien y saber qué hará mañana y en dos años, y en diez. Me gusta notar que estoy viva. Y, que la persona que está a mi lado está viva, aunque esté perdiendo el tiempo, nunca lo está perdiendo, siempre está viva. Pase lo que pase. Sí, eso es lo que me gusta. Y, ¿qué ocurre cuando se encuentran? Pues, puede pasar de todo aunque, generalmente creo que será divertido.

- ¿divertido?

- Sí, no sé, cada día se exprime al máximo. Al máximo siempre, es un ritmo frenético, casi exhausto. Al menos esas dos personas saben que, en su territorio, son ellas las que ponen las normas. Y eso es genial. Porque prefiero estar aquí más que en ningún otro sitio, porque tú y yo somos de ese tipo de personas...

- Y, ¿cuales son nuestras normas?

- ¿ahora mismo? Tirar gusanitos a las palomas.

- (me acaricia lentamente las manos...) ¿te acuerdas cuando nos dio por esto?

- Eres imprevisible, soy imprevisible. Y, aunque a veces es desconcertante, cuando haces o dices algo que no está en el guión, me alegro de estar aquí contigo y no en su guión. La gente ha olvidado todo lo que son al principio...En fin, Esperanza gritaría ahora con el puño al aire soltando alguna pulmonía sobre el sistema...Ella también es genial.

- ¡Claro!

- A ti te puedo contar todas esas historias y que no se te quede cara de perpleja. Y noto que valoras tanto como yo esos detalles, no piensas que son estupideces. Sabes que la vida sería más triste sin unas bragas de la Mocos, y sin un pastel de chocolate que, quizá sepa un poco seco, pero lleva un trozo de alguien que se ha pasado toda la mañana trasteando un horno para pagar sin dinero lo que normalmente se paga con dinero... no sé es un lío, es.. o lo valoras o no, no tiene precio, mientras todo lo demás sí, todo se puede comprar menos esto. A veces, cuando vuelvo al mundo real, o cuando caigo en el sin darme cuenta, me arrepiento de estar ahí y sólo pienso en largarme. Lo que menos me gusta es cuando la gente que acata las normas trata con prepotencia a los que no, hasta el punto en el que no sé quién me da más lástima...porque me doy cuenta de que las cosas siguen funcionando como en el patio del colegio.

- Ya me sale un poco como poner los labios para que suene el arpa de boca.

- ...Pitbull (terrier) ja ja ja!

- Inti be hevec...

- Helue.

- Todas esas cosas absurdas que me regalas, todos esos papelajos idiotas que te escribo... cuando consigues sacarme de quicio, ya me estás diciendo algo que me hace sonreír. Todas esas fotos y esas veces que me llamas para contarme la cosa más absurda que has pensado sin querer... Sí, creo que te echo tanto de menos que, mírame, aquí, tirada en el parque, hablando contigo mientras lanzo gusanitos a las palomas. Aunque tú no estés.

Aunque tú no estés.
Istetilec.

domingo 3 de junio de 2007

El Calendario


La vida debería ser como un calendario. Cada día se debería poder arrancar una página para iniciar otra en blanco. Pero la vida es como una capa geológica. Todo se acumula, todo influye. Todo contribuye. Y el aguacero de hoy puede suponer el terremoto de mañana.
Lucía Etxebarria


Lo llevo como puedo. No sé, es raro. Te olvidas y vives según te apetece, y viene él y te ataca por ello. Así que vuelves a recordarlo: debo vivir en paz, lenta. Yo, lenta. Pf...

Debo dejar de hacer ciertas cosas. Y lo intento. Y, a veces, lo hago. Pero creo que lo único que consigo es desconcertarme. Para un rato está bien, luego ya cansa. Y se te olvida. Y luego vienen todas esas pastillas y cosas que...en fin, te lo vuelven a recordar.

Es cierto que la vida es como una capa geológica. Es cierto que todo se acumula e influye. Así que cada día que amanece estoy bastante perdida, porque soy más de pensar en lo del calendario. Un mal día: lo arrancas y punto. Pero no, yo puedo querer lo que me dé la gana, que la capa geológica está ahí.

Cierto que algunas páginas no quisiera arrancarlas.
Pero soy consecuente.

Hay muchas historias en mi capa geológica. A veces pienso que demasiadas. Viví un periodo frenético, que ha dado como resultado un periodo lento. Sosegado.

Quiero vomitar.

Hay historias que nunca acaban. Y lo sé, sé que siempre estarán ahí, aunque ninguno de los protagonistas parezca estarlo. Por eso, por las noches, en los silencios, se te queda cara de gilipollas. Tanto y no acaba. Tanto y no acaba.

¿qué hacer?

A mí que me registren.

Otras empiezan, y empezando parece que ya están acabando. Otras-otras son la sorpresa. Nunca sabrás si han empezado o no, ni cuándo, ni siquiera te enterarás de que han acabado. Un día despiertas y te das cuenta: joder, esto acabó hace tiempo. Pero tú no te enteraste.

En fin, mejor así, supongo, para evitar el dramón.
Mejor así.

Estamos unidos a determinadas personas por lazos invisibles. Suena a descubrimiento soez pero se nos olvida por obvio. Órbitas. Conexiones. A veces todo resulta demasiado complicado y te provoca dolor de cabeza. Otras es tan simple que ni te paras a pensarlo. Craso error.

Y, ¿qué hacer?

No sé, lo único que puedo dilucidar es que mejor no pensar y no ser ñoña, que luego te petan el culo. La gente asocia que la gente sensible es débil. Sensible=Débil.
No señores, yo fui sensible y jodidamente fuerte.
Aquí nadie tiene la culpa de que hayan recibido valores un tanto...en fin.
Pero intenten cambiarlos.

Creo que sólo es que siempre hice las cosas de una manera extraña. Como muy ilógica, como muy visceral. Demasiado. A veces creo que es sólo para joder a mi mega-racional cerebro que a veces me hace parecer una cuarentona.

La persona que más ha convivido con esa persona espera verme sentada leyendo el Le Monde Diplomatique, rajando del sistema y pegándole sorbitos a mi té frío con limón en cualquier momento.

¿gastaremos mi juventud?

Soy muchas partes. Y normalmente la gente ve eso: partes. Cada parte aparece con quien tiene que aparecer, hay personas que despiertan a varias partes. Hay partes que ni se molestan en aparecer con determinadas personas. Hay personas que llenan una sola parte, entera. Hay personas que explotan partes.

Hay de todo.

Mi manera extraña de hacer las cosas influye bastante en que primero haga las cosas y luego piense. Eso y mi carácter hedonista, of course. Pero ahora, tengo que pensar por mí y por una especie de ente caprichoso que tengo albergado en mi Gi Tract.

Son cosas que pasan.

Sabía que me iba a pasar.

Algunos más también lo sabían.

Todos lo callamos y confiamos en que, finalmente, no pasase.

Pasó, y, al menos nos quedó la pequeña victoria de saber que teníamos razón.

Sólo analizo todo cuando aparece la cuarentona. Esa lo analiza todo, es una pesada. Aunque a mis otras partes también les gusta analizar, pero por puro divertimento.

Sí, hay de todo.

Y porque hay de todo, nunca he podido hacer algo demasiado tiempo. Vamos, poner de acuerdo en algo a tantas partes es una tarea un poco inútil. Nunca estaré contenta del todo. Habrá una parte que se quejará. Pataleará si le da por ahí. Así que resulta inútil esperar un cambio. Por eso, ya no espero que cambie. Por eso y porque no me gusta esperar, aunque a veces creo que lo hago sin darme cuenta.

Demasiado ocupada con otras cosas como para darme cuenta.
Si haces algo, lo mínimo es darte cuenta.

Y así, pasan los días. Hay veces que una parte de mí echa en falta la presencia de determinadas personas. Lo que me jode es ver como pasa el tiempo y cosas que podría hacer no las hago. Eso me jode enormemente. No hablo de grandes cosas, pero, qué quieres que te diga, hemos perdido tanto el tiempo que hemos sido idiotas. Y a veces tengo ganas de coger todo este tiempo perdido y presentarme delante de tu casa. Y ver si, de alguna manera estúpida, podemos canjearlo por bolas de tiempo ganado en alguna feria. Aunque, lo más seguro, es que acaben dándonos un turrón blando.

Tiempo perdido por tiempo ganado.
Reescribiríamos nuestra historia.
Aunque tal vez igual, por gilipollas.

Antes pensaba que si se me presentase un genio así como quien no quiere la cosa, yo le pediría que me dejase volver a vivir mi vida, o al menos algunas etapas. Sí, ha sido frenética y muy variada, y la(s) persona(s) que hoy soy se ha(n) nutrido de tantas experiencias que creo que he adquirido cierta sabiduría que se condensa en mi cabeza. No es que no siga cometiendo los mismos errores, creo que los seguiré cometiendo hasta que deje de respirar. No es que ahora sea el alma del ágora o de las reuniones sofistas, o represente el colmo del Zoón Politikón. Es otra cosa. Es como algo más...sustancioso. Ciertas cosas me cansan. Otras, las valoro de la manera más hiperestésica que puedo. Son cambios. Grandes cambios a veces, otros pequeños. Como los Arcanos Mayores y Menores de Andrews. Como en mayúscula y minúscula.

A veces algo me dice que tengo que irme.
Si me quedo, acabo pagándolo, pero el precio, en cierto modo masoquista, acaba mereciendo la pena.

Antes pensaba en lo del genio, pero un buen día, dejé de darle importancia. Me gustaba más el plan que tenía de pequeña (siempre me obsesionó lo del genio), lo mejor era pedirle como deseo que siempre pudieses desear lo que se te antoje, y cumplirlo.

Con cuidado claro.
Hay que mimar muy mucho lo que se desea.
Luego se cumple y la has cagado.

Hace tiempo me pasó algo que me cambió completamente. Y nadie pudo percatarse demasiado, sólo lo viví yo.
Porque estaba sola.
Porque no hubo ayuda.
Nadie.
Nada.

Sí, algo cambió para siempre ¿el qué? Creo que de repente dejé de esperar algo de los demás, del futuro, incluso de mí misma. En cierto modo es triste. En otro modo, es práctico.

No esperar.
Por eso, las hojas del calendario. Por eso, las capas geológicas, unas sobre otras, ya no me afectan casi nunca. Sé que no puedo planear nada. Quizá soy más visceral que nunca, y dudo de que las consecuencias sean gratas siempre. Y cuando me sorprendo esperando algo, me pego un zarandeo figurado, y a veces literal.

Me enfado mucho cuando me sorprendo esperando.
Me pongo muy de mala leche.
Pero digo: ¡Bah! ¡Paso! Y se acabó el problema.
No espero que vuelvas.
No espero que cambies.
No espero que esperes.

No espero.
No espero.
No espero.

Las grandes cosas nunca pasan. Y, sí pasan, la mayor parte del tiempo no te enteras o te enteras tarde. Y, aunque puedes cambiar tu destino y tomar las riendas, como ya dije hace poco, a veces no sé si me apetece. Me dejo llevar, pero no como se dejan llevar los cobardes.

De otra manera muy mía.
Como confiando en que la cuarentona lo tenga todo bajo control.
Pero, a veces la cuarentona está leyendo el Le Monde y pasa de mi cara.
Y luego, las consecuencias.

Esperes lo que esperes, nunca sabes como van a salir las cosas.
Debes dejar algo atrás para coger algo mejor.

Bla. Bla. Bla.
Plas, plas plas.
Un gallifante para la poppy-mierda.

Y, ¿quién coño sabe qué es lo mejor?

Más allá de ser feliz, nadie sabe nada.
Por eso, enojo-desconcierto-deseo-intensidad.
Por eso, sentimientos encontrados.
Choques.
Por eso, Crohn.

No sé si por ser visceral tengo Crohn o por tener Crohn soy visceral.
¿qué puede haber más visceral que unas vísceras que no puedes controlar y que actúan con voluntad propia?

Más allá de tu cerebro.
Más allá de tus deseos.
Me allá de lo que ordene la cuarentona.
Más allá de ti.
Más allá de mí.
Más allá de...

“Más allá de ti, estoy yo.
Más allá de yo, estás tú.
Más allá de quién es quién.
Más allá de...
Más allá de...”
Los Solo.

A veces, olvido olvidar que la persona que fui ya no existe.

Recuerdo

Te recuerdo en un manantial de sueños durmiendo con los zapatos puestos, sin atar como hacen algunos dueños, como la mañana al sueño que está porque se quiere quedar.

Te recuerdo consumida...

¿dónde estarás ahora?

¿prefieres hablar o follar?

Cada día te morías imaginando historias.

¿prefieres hablar o follar?

Te recuerdo todavía disparando a todo lo que se movía, y aquel cuento de un encuentro con la policía.

Si tus ojos no cambiaran todas las mañanas sería tu dueño, te trataría como haría la noche con los sueños.

REINICIAR

Mil bolas de luz...
Mil bolas de luz para matar cada ilusión puesta al final. Esta verdad se vuelve mal, claro es el fin: juntos los dos....

¿dónde perdí aquella poción para volar y conseguir no llorar más?

Creo que eras tú que todo empezó. Esta intensidad, este calor.

¿dónde perdí el resplandor y esa razón que se pudrió entre tu voz y la cantidad que aceptas por dar besos de rock de una canción que te escribí cuando soñé...?

Que entre los dos era mejor sentirse mal y te llamé para intentar llegar hasta ti casi sin tocar el suelo y volar para poner los datos a cero y reiniciar....

Reglas del rock


Lo encontré por ahí hace tiempo....
Sublime.
La Milagritos y yo haremos un grupo...
Yeah!!


Reglas del rock (parte 1).
1. El número de integrantes deberá estar forzosamente entre los 3 y 5
miembros... no más, no menos.

2. No usar las palabras: group, band, band project al nombrar la banda.

3. No se podrán usar barbas a menos de que el grupo esté ya en su última
etapa o en su obra conceptual.

4. No se debe cambiar la ortografía de las palabras, a menos que seas Led
Zeppelin ó Def Leppard.

5. La guitarra a la altura de los hombros esta prohibidísma, vean a que
altura la usaba Sid Vicious.

6. Guitarra: 6 cuerdas. Bajo: 4 cuerdas. No más, pueden ser menos.

7. No se aceptan DJ's. Ya, por favor.

8. La plumilla se usa para abajo y solamente para abajo, excepto en el solo.

9. Piernas separadas en el escenario. Siempre.

10. Las novias de los integrantes NO pueden socializar entre ellas.

11. Las novias no existen a más de 100 kms. de distancia de la ciudad en
donde residen.

12. Si suena el teléfono y es Rick Rubin que quiere producir tu disco, no le
digas que no.

13. El músico no sabe nada. No sabe cuándo ni dónde toca. No sabe de vuelos
ni hoteles. Utiliza la frase: "mi músico, mi no saber".

Ocurre

A veces todavía ocurre y cuando oigo un portazo, creo que es él que viene. En fin, cosas que pasan y este no es el dato, aunque siempre fue muy torpe a la hora de cerrar puertas. Lo que pienso es que podemos cambiar el destino. Si él sólo puede cambiarse ¿por qué no vamos a hacerlo nosotros?

Podemos cambiar el destino.

Y no con un conjuro extraño, ni jugando con estrategias prediseñadas de algún libro con complejos histriónicos. Se trata de plantearlo en serio, decirse a sí mismo, voy a cambiar mi destino, concienciarse y hacerlo.

Just do it.

A veces dejamos a nuestro verdadero destino pasar.
Creemos que estamos perdidos, que no sabemos lo que queremos.
Es en esos momentos cuando el género humano se vuelve idiota.
Todos sabemos lo que queremos.
La cosa está en que nos tapamos los ojos para encontrarlo.

Tan simple.
Tan complicado.
Ocurre.

miércoles 30 de mayo de 2007

Veo, veo...

Veo, veo
por fin me recupero
de ciertas cegueras sordas.

Veo, veo...
¿tú qué ves?
A mí no, desdeluego.

Tú no existes

Previniéndome de tu prepotencia se me antoja mandarte a la mierda.
Astrud lo sabe:

Tú no existes.
(you look so fuckin’stupid)

Palomitas

Extranjeros homónimos de los pasados inciertos incentivan una ligera casaca de ideas que, refiriéndose a cualquier tipo de memoria que esté por llegar, no ven nada claro ni bueno en el hecho de que aparezca tu idiota mirada en un recordatorio vejado por el tiempo.

Vete a hacer palomitas.

No me lo puedo creer.

No me lo puedo creer.
Aún estás así
vestida con trozos de algo
parecido a lo eterno.

No me lo puedo creer.
Todo el mundo vaticinaba
que después de dos o tres días
de explosiones en secreto
la curvatura clásica de un espasmo
nos haría abandonar.

Pero tú
aún estás así
vestida con trozos de algo
parecido a lo eterno.

Y cada vez más largo
tu traje se extiende a lo ancho
de las risitas
deportando ligeramente cual latigazo
las risas irrisorias prepotentes
de la duda.

No me lo puedo creer.
Pero supongo
(y, corregidme si me equivoco)
que os ha debido doler.

El post-it.

Un post-it que se medio despega
por el vapor de agua
pervierte la poética visual
del cuarto de baño
con su amarillo fluorescente.

Amatista sideral entre gamas de azul de gemas oxidadas.

Sólo estoy chupando tinta.

Como el post-it.
Se extiende el negro y deforma las letras
que se ramifican como árboles
por la clorofila.

Aún así, se entiende claramente
que en el post-it húmedo de adversidades
está escrito con una grafía algo tímida
pero bastante viva
un te quiero.

Estalactitas.

¿Estalactitas?
¿Estalagmitas?

Si te quedas puedo fracturar el tiempo
con fuerza sonora entreabierta.

Acústica en el tercer entreacto.
Pasatiempos.

Es certero.
A ciencia cierta juego con las sombras
de las diferentes
tonalidades
de naranja.

Hay varias.
Desvarían.
Sé que existe el TOC perfecto
en la combinación de las múltiples simetrías y destrezas
que forman tu contorno.

Frecuencia modulada.
Cada cierto tiempo se vuelve inútil echarte de menos.

Existes invisible como las burbujas de oxígeno en una estalactita.
Imperceptible
pero distribuida por toda la superficie
de arriba a abajo
de abajo a arriba
entre el zig zag de las estalagmitas.

Espacio...

Es espacio en el que esparcirse.
Las cortinas vuelan por detrás de la ventana.
Huele a un tipo de templanza unido a las entrañas.

Debería echárselo en cara a las dos latas de Aquarius.
Hay pequeñas partes que se chocan indistintamente.
Por instinto, se protegen.

Forman parte de algo nuevo.
Se escribe con otro modelo de abstracción
Más puntiagudo.
Como más cercano al olor de un jazmín.

Es extraño, debo reconocerlo.
Pero adictivo.
Excitante.
Fresco.

Lleva dibujado un beso.

Cuando pronuncio tu nombre
Cada letra
Es espacio en el que esparcirse.

Vivo aquí


- Vivo aquí.
- ¿qué dices?

Estoy totalmente abstraída.
Con la mirada perdida.

A veces pienso que vivo aquí. He visto tantas veces estas paredes que parecen mi hogar. He leído tantas veces el cartel de esa puerta, escrito con Edding 1200 azul marino y en mayúsculas:

“LA CONSULTA DEL DR. MARFIL
ES LA 1ª PUERTA DEL OTRO PASILLO”


Marfil. López-Viñau. Garijo. Antonina. Gato.
Son nombres de médicos.

Planta 3ª a la izquierda.
En el ascensor caben doce personas.
Silencio, por favor.
Apaguen sus teléfonos móviles, por favor.
No se puede calcular el tiempo estimado de cada visita. La hora de consulta es aproximada.
Para enfermos crónicos, depositen sus recetas en este buzón, por favor.
Gracias.
No fume.
Según el real Decreto bla bla bla.

Por favor.
Por favor.
Gracias.
Gracias.
No.
No.

Seis hileras de asientos. El segundo de la tercera fila está roto. El sexto empezando por el final de la cuarta también lo estaba, pero ya lo han arreglado con una tachuela. De ahí se levanta Asunción López López, que lleva veintisiete minutos esperando, uno menos que Jaime Pulido de la Cruz, que mira de reojo mi librito de “Picasso. Tradición y Vanguardia.”

- No eches fotos.
- En algo me tendré que entretener.

Mi madre me hace juegos de lógica para entretenerme. Me enternece, eso me lo hacían de pequeña para que me mantuviese sentada.

Le duele todo pero aquí está, haciendo juegos de lógica como el primer día.
Y aún le queda repertorio.

La jefa de enfermeras se parece a la Srta. Rottenmeier (o como coño se escriba), pero con más mala leche.

Cada vez hay gente nueva, pero yo sigo aquí, pasando el mismo calor de siempre. Porque la calefacción está muy alta.

- ¿puede bajar la calefacción?
- Eso no lo controlo yo. No puedo estar en todas partes.

Claro. Usted ya está adaptada a este microclima tropical.

Las ventanas, selladas.

No señores, nadie se piensa tirar.
Las vistas dan a la escalera de incendios.
No se puede acceder a ellas porque... las ventanas...selladas.

Cuando tenía nueve años, subí clandestina por la escalera de incendios y entré por la ventana (no sellada por entonces) para ver a mi sobrino que acababa de nacer.

Porque tenía nueve añitos y no me dejaban pasar.
Prohibiciones a mí con nueve añitos.

- ¿cómo has llegado hasta aquí? ¡Te dije que esperaras abajo! ¿cómo te han dejado pasar?

Lo intenté tres veces antes de recurrir a la escalera de incendios.
Me escondí detrás de mi cuñado.
Me agaché entre dos camillas.
Intenté pasar como si nada, por si así no se enteraban.
Finalmente, subí por la escalera de incendios.
Cuando salí, lo hice por la puerta, como todo el mundo, y le saqué la lengua a los de recepción, mientras decía:

“Ya he visto a mi sobrino. Es muy guapo.”

Chulería barata y triunfalista.

En fin, pensando esto se me va la mañana.
La gente me mira porque siempre soy la más joven.
Y la más rara.
Pero es que vivo aquí.
A veces lo pienso.
Y no quisiera acostumbrarme.

Si muriera antes de despertar.

Hay una oración inglesa que rezaban los niños antes de irse a dormir que comienza justo así: si muriera antes de despertar.

Ayer él me miró demasiado, como si fuese la última vez.

Rojo sangre.

Aguanto como si nada, porque no voy a acabar.
Lo sé.
Bicho malo nunca muere, y tan normal me voy a dar vueltas, no hay nada que temer.

Pero ayer, cuando volví a quedarme dormida, sentí un frío extraño.
Y sólo puede pensar eso, por un momento:
Si muriera antes de despertar.

He de reconocer que sentí algo parecido al miedo.

Mi pequeño cabaret ambulante.



- Ni tú ni yo deberíamos reproducirnos nunca, te lo digo en serio.
- Y yo en sirio: aj-hlej-plaj-esyasiri-mistitilli.


Por las mañanas, me trae barquillos porque dice que es la forma más barata de quedar siempre bien.
Para merendar, una napolitana de chocolate, porque sabe que yo no puedo comer y al final se la come ella.
Si pilla un ofertón, es la persona más feliz de la tierra: puede estar una semana comiendo coliflor sólo porque valen dos piezas, un euro.
Sus especialidades son el IKEA (diez céntimos una taza de wc que ha puesto en la entrada de su piso), el Media Mark (2gb=16€), y la frutería de la esquina (¡Kg fresas=1€)

Es muy refinada y por las noches toma cava con limón. Por las mañanas se le olvida ese refinamiento y no le importa desayunar cerveza calentorra.
Muere por unos noodles.

Cuando esperas las respuestas más filosóficas del mundo, obtienes un “Do you relieve in love after love?”, un “Me duelen los superlosbrazos”, un “No me van a coger en el piso porque huelo a degenerao” o un “Tengo chiki-fuerza: un día intenté matar una mosca y me disloqué la muñeca.”

Hace las historias y dibujos más bizarros que he visto nunca. Te hace reír hasta que lloras o te entra asma.

Con su TOC (Trastorno obsesivo-compulsivo) de abrir y cerrar puertas, busca la armonía en un TOC de maniáticos de la limpieza.

Regalos energéticos.
Miradas de agua dentro del fuego.
Tiene los ojos muy grandes y te arrastran.
Bailará hasta la saciedad como Karen Walker, y puede ser tan friki como para saber quién es Anastasia Vivenhausen.

Entre colores estilo Cristo del Mayor Dolor, parece sacada de la peli de “El Perfume”.
Crea muy buenos contrastes.
Cuando la cachean en el aeropuerto, le tiran los tejos.
A veces invoca al espíritu de Billy Elliot, que yo lo he visto.

En una fiesta de Astrud se liga al camarero para conseguir un cd “pa mi poppy-mierda”.
Tiene madre tipo A.
Espera por el bien de la humanidad que ninguna de las dos nos reproduzcamos nunca.
Cuando está dormida se le escapan las palabras que no quiere decir.

La amenazo con llamar a inmigración cuando no me dice qué
Pone en las etiquetas de los productos árabes.
Es claramente familia de Bin Laden y de Bob Marley.
Yo le hablo en sirio a pesar de no tener ni idea. Aún así, me escucha y se ríe.

Se autoafirma con dos principios básicos:

- Las espartanas engendrarán los verdaderos guerreros.
- No nos podrán quitar la libertad.

No sé, es lo peor.
Un pequeño cabaret ambulante.
Y yo, ¡un juguete de la fortunaaaaa!

...porque te echaré de menos sin querer.

martes 29 de mayo de 2007

El sabor de las cosas.

Parking del Bali, 16 de julio 1996.

- Ey! Ey! ¿¿¿dónde coño estabas??? Joder, no me seas hija de puta, no vuelvas a desaparecer así. Llevo buscándote mil años.

Esos mil años seguramente serían quince minutos. Pero para nosotros, impacientes con casi todo, esperar es el equivalente a estar muerto.

- Valen, llevas la camiseta y los pantalones llenos de sangre. ¿Le has vuelto a robar dinero al hijo del policía?

Valen tenía la extraña capacidad de atraer a los policías. Lo he visto tantas veces entrar en el furgón como fumarse un porro. Y acababa robando dinero justo a los hijos de policías. Lo suyo es mala suerte.

- Joder, la alemana esa, estaba follándomela y no sé qué coño he hecho que mira como estoy.

- Valen, eres un brutito y le has roto el himen a la alemana.
- Pero joder, pero ¿eso es follar entonces? Mira, joder, me cago en la puta, que yo también estoy sangrando, mira como tengo la polla, hostias.
- Mmm, qué mala pinta. Digamos que te has auto-operado la fimosis. Aspira cloretilo, tranquilízate y luego ve al médico.

Valen es más de aspirar gasolina.

Tres días después Valen seguiría con la misma camiseta ensangrentada. Como era de esperar, no había ido al médico. Ni a su casa. Se había quedado en la playa haciendo castillos de arena con los pies y escribiendo en las rocas “Prohibido tirar niños”.

De una manera extraña, yo era la madre de todos mis amigos hormonados.
Una prepotente gilipollas.
Pero la única que conseguía tranquilizarlos.



Mar House, 29 de mayo 2007

- ¿hola?
- Joder, no para de llorar, toma, hazle algo.

Antes de poder reaccionar, tengo entre mis brazos una persona minúscula de tres meses.
Oxitocinas.

- Yo…he olvidado cómo se coge esto. Te recuerdo que el último ser de este tamaño que tuve entre mis brazos fue tu hija, y ahora tiene trece años. Ay, me está echando bocanaditas. Ay, ay…

Más oxitocinas. La miro. Tiene los ojos extremadamente grandes. Me mira. Me pone la mano en la cara.

- Joder, no hagas eso. La tienes llena de babas…

38.

La abrazo fuerte y empiezo a moverla, como si estuviéramos bailando un vals. Y luego le canto:

“Alguien debería inventar qué podemos hacer
con las cosas que no sirven para nada y que no podemos tirar…
Mi matadero clandestino hace algo parecido,
¿qué le voy a hacer si no vamos a la misma velocidad?”

Se parte. Se ríe tanto que le entra hipo.

- Encantada de conocerla, señorita. Mi nombre es Chá y soy algo así como su tía política. ¿Desea que bailemos otro vals, al ritmo de Los Piratas?

- Deja a la pobre niña.

- Había olvidado lo pequeño…En fin, aquí hay gente con hambre, por eso lloraba. Pásame un biberón con algo rico.

Le doy el biberón. Me mira y traga.

- Te entrará aire y me echarás bocanaditas. Y no queremos eso, ¿verdad? Queremos bailar y bailar.

“Caramelos de palo.
Multitud de colores.
Arcoiris intensos y poooop.
Busco mi lado amable
en el fluir de las flores…”

“Había olvidado el sabor que tienen las cosas.
Y de lo bueno que es beber y beber cuando todo va mal”

- Vámonos de aquí, todos estos son idiotas. Te llevaré a un lugar donde podremos coger guijarros y lanzarlos al agua.

Mueve las manos.

- Oye, nos hemos caído bien y me la llevo. Esta es para Suzan y para mí.
- ¿te quieres ir con Suzan? ¿te quieres ir con Suzan y con la tita Chá? ¿o te quedas conmigo?

Bocanadita.

- Nos tomaremos eso como un “déjame que me lo piense”.

De una manera extraña, yo era la madre de todos los bebés con los que me encontraba.
Una roja asilvestrada con Crohn.
Pero la única que conseguía tranquilizarlos.

Azul

Entrecalas, 15 Julio 1996

Azul. No tengo paredes, son cristales, y todo lo demás es azul. Dentro y fuera, por más que lo intentes, sólo ves azul.

Azul el cielo.
Azul el suelo.
Azul piscina.
Azul playa.
Azul del lago con los peces azules.
Azul hasta los ascensores azules que me llevan a la planta 25.

Qué diría Rubén Darío de mi pequeña aportación al Parnasianismo...

En mi habitación entra la brisa y respiro las olas, así que, una vez más, vuelve el azul. La gua-gua que me lleva al centro, azul. Hasta yo parezco un pitufo.

Aún así, envidio a las gaviotas.

A las siete de la mañana me levanto. Me ducho y cojo una manzana. Bajando por el ascensor calculo la temperatura y el viento. Todo está bien. Me aprieto más los patines y empiezo a pillar velocidad.

En la tienda de la esquina, Isa ya me tiene preparado mi sorbete de limón.

“No sé cómo puedes tomarte esto tan temprano. Deberías desayunar como todo el mundo. ¡Y te he dicho que no me pises con patines que me rallas todo el suelo!”
Dos meses después, murió. Y nadie más volvió a tenerme un sorbete de limón preparado a las siete de la mañana.

Me engancho a la gua-gua hasta llegar a las palmeras. Ni el Tato. Una dulce ancianita se caga en mi madre.

Meditación.(Dharma de toda la vida)
Lectura.(Voltaire)
Escribo algo como ésto o más elaborado.

Sin sorbete ni patines, observo a la gente antes de quitarme la camiseta y quedarme sólo con la parte de abajo del bikini.

Bendita ciudad que se la suda todo.
Cojo las gafas de bucear y salgo corriendo hacia el mar.

Agua...
Azul.

Si no te mueves, te rozan. Los peces, digo. Como sueltes una burbuja de oxígeno, se van. Es cuestión de práctica. Las luces se filtran entre las rocas. He conseguido varias conchas para un nuevo collar.

Salgo. Limpio las gafas con trozos de algas. Con clorofila nunca se te empañarán unas gafas de cristal templado.

Los guiris corren para no quemarse la planta de los pies. Jaime y Monika están de pie, al lado de mi toalla, a veces saben dónde encontrarme. Los guiris se preguntan por qué no nos quemamos.

– ¡Adaptación al medio, blanquito! Somos una especie en extinción.

En realidad es más simple que todo eso.


– ¿cómo podéis tirar de tres casas okupas?
– En La Cala somos gente importante. Dame una calada.

Técnicamente estaba bien. Una fábrica abandonada, un edificio de quince plantas sin terminar por falta de fondos y un chalet. Vivíamos como reyes. Dos veces a la semana, había que correr delante de la policía, pero seguía siendo un precio bastante barato para tanto lujo.

Nos creíamos reyes.

Jaime y Monika se quitan la ropa y corren hacia la playa. Realmente son buenos amigos, al menos no hay que darles explicaciones de todo y tienen ocurrencias bastante graciosas.

Yo exijo todo de la vida.


– ¿no vienes?
– Joder, me he quemado un pezón, chicos, mirad...
– A saber...
– ¡Guirufillo el último!

Exijo todo y lo tengo. La felicidad es esto, por más que intente darle vueltas de tuerca. Sé que mi sitio está aquí. Y cuando no esté aquí, lo recordaré como mi lugar favorito del mundo, como mi infancia en Linares.

Mi infancia...joder, acabo de cumplir catorce.
A veces hablo como si fuese mayor.

Azul.
Agua.


Ventana de mi cuarto, 28 de mayo 2007

– ¡Ahg, joder, ahg!

No me queda tabaco. Así que dejaré de leer mi antiguo diario.
No me queda dinero.
No me queda comida.
Sólo algo de dignidad, que he perdido recorriendo todo el bloque para conseguir un cigarro.

Ahora resulta que nadie fuma.
Capitalistas, egoístas.
Ya vendréis, ya...


Horror Vacui.
Vendo mi alma por un cigarro.
No hay mucho más que contar...

Sacadme de aquí.

Para mis vaqueros

“Ya no quedan príncipes para mis vaqueros.
Jamás, me juro, seré tan asquerosamente bella.”

Elena Medel


Playa de San Juan, 14 julio 1996

Tampoco es para tanto. O, si lo es, se parece más a otra cosa que a belleza. Algo relacionado con lo visceral o con la torpeza de algunos al concretar determinados estímulos.

Bah. No es que me importe mucho. Supongo que todo el mundo tiene tarde o temprano su minuto de gloria.

El mío se hace eterno, y, ya me estoy acostumbrando. Así que deja de ser divertido. Y, como ya he dicho, no es que me importe mucho. Cuando a la gente le da por algo le da y punto.

Yo nunca pensé en acercarme demasiado a nadie.

Cuando cometo algún error, está claro que es por mi edad emocional, que se cree que todo en este mundo es como una canción de Shibuya. El resto del tiempo mis emociones son fuertes pero derivan hacia otro lado.

Derivan al “no me importa”.
Pensar en determinadas cosas me aburre.
Jactancia por la inoperancia.

Hubo un tiempo en el que quería saber el por qué de todo lo que ocurría a mi alrededor. Después de saberlo, simplemente me dejo llevar por lo que le apetece a mis vísceras. Sé que en un momento determinado me puede apetecer saltar desde una roca, y, al siguiente, tumbarme al sol.

Sólo espero no ser tan sumamente gilipollas como para que me apetezca hacer alguna burrada de la que luego no pueda salir.

Dolor de cabeza.
Té con leche para suavizar la garganta.

Tengo que cuidarla porque canto. Y yo, de cara a los demás, la cuido. La realidad es que me resulta indiferente. No canto como una diva, sólo es emocionabilidad y expresividad y eso saldrá igual tenga como tenga la garganta.

De todas formas, soy profesional y lo clavo.
Sólo pido que me dejen hacerlo a mi modo.

Me encanta resultar pedante al enterado de turno.
Lo gracioso es que se lo cree y todo.

Es como lo que contaba antes. No es belleza, es otra cosa. Pesar 48 kg en un mundo obsesionado con el físico. Dar volteretas en el aire. Lanzarme sin pensar a cualquier cosa.

Sólo soy selectiva en cuestión de miradas.
Busco la mirada perfecta en los ojos de todas las personas que me cruzo en mi vida.
La mayoría no tienen nada nuevo que aportar.
Vacío.
La gente confunde estímulos.
Dame sol y agua y vete por donde has venido.

San Juan de Dios, 27 mayo 2007

Me miro y tengo pecas. Observo mi mancha de la espalda, la cicatriz de la rodilla, la de la ceja, las heridas del tobillo, las quemaduras, las picaduras, un diente partido, la brecha. Observo mi estómago abultado, cual embarazo psicológico. Me pregunto si volvería a saltar.

Me da miedo responder y decir “sí”.
Incorregible.

¿miedo? No, pasó delante de mi cara, a unos escasos 3 milímetros. Me miró fríamente para que frenase en seco. Levanté la cabeza y noté el acero en el cuello. Pinchaba, pero como miraba sus ojos y sabía que no lo iba a hacer, no tuve miedo.
Así que el miedo se fue.

Desde ese día sólo existió el miedo dos o tres veces.
No tengo tanta estima por mi vida como para tenerlo.
Kamikaze.
Temeraria.

Me miro y tengo pecas.
Son heridas de guerra. Pero aquí sigo.
Nunca sentaré la cabeza.

Esconder lo que soy bajo una capa de ñoñez estuvo bien, no quiero que nadie sepa la verdad.
Con esto no quiero decir que no sea buena persona.
Cierto es que puedo transmitir más paz que un estado de Budha.
Preguntad por ahí.
Pero
lo verdaderamente intrínseco a mí
está en lo cierto
cuando mira las heridas y sonríe
porque sabe que aún le queda cuerda para rato.

Que no me den quebraderos de cabeza.
La mayoría no tienen nada nuevo que aportar.

“Me asquean los simulacros de inocencia”

Dame sol y agua y quédate.

Amor de madre








Pelirroja, ya tenemos una.
Nos falta raptar seis más y okupar un piso en Matalascañas.
Tendremos un bonito futuro POR LAS BUENAS O POR LAS MALAS.
…Yeah!

¿a que parezco una auténtica mami tipo A?
(el reloj biológico…)

Pitbull Terrier!!!





Niñata…sube a mi Vespa…
Lo pasaremos bien…

Pitbull (Terrier)!!!


*Visualícese "Gato Negro, Gato Blanco" para entender algo...Si alguien consigue hacerlo más cutre, que me avise...

lunes 21 de mayo de 2007

Jun-tos..zumo para dos la la laaaa

Viaje George, San San y Rian.

Más vale tarde que nunca. Aquí pongo las fotos que me dé tiempo a poner del viaje de estos tres gañanes a la bohemia andalusí.
San come niños, Rian se toca pensando en sus múltiples cámaras y Jorge y yo nos reproduciremos en pro de crear una superespecie de superpoperos con superpoderes. Dominaremos el mundo y tendremos un harén o lo que sea.
Denótese la belleza natural de la miríade de cabellos anaranjados.




















domingo 20 de mayo de 2007

Contigo

Su pierna ejerce una ligera presión justo encima de mis rodillas. Mueve los dedos de los pies con un ritmo irregular y de paso me hace cosquillas. Pronto llegará junio y, aún así, me tapa siempre que puede.

Suerte que aguanto bien el calor de su nórdico, sus dos mantas y su pierna.

Me tapa y se destapa tapándome. Es ella la que pasa frío y se destapa. En mi diccionario mental aparece una nueva acepción al lado de la palabra “empatía”:

“Empatía: Cuando ella duerme y se destapa por taparme.”

Lo hace inconscientemente, como el resto de las cosas. Y eso me obliga a no pensar, simplemente observar, jamás podré establecer secuencias lógicas porque no utiliza mecanismos recurrentes.

Así pasa el tiempo, inventando nuevas acepciones para las palabras que creía cerradas de significado.

Sin darse cuenta.

Pero olvidé que las palabras se cargan de significado según el contexto.

Como yo.

No hay razón lo suficientemente convincente para que ahora esté aquí. Y eso me mueve a quedarme. Porque estoy cansada de las razones convincentes, y de que siempre sepa lo que va a pasar mañana.

Se gira. Roza mi nariz con su nariz. Una vez más, me hace cosquillas con alguna parte de su cuerpo.

Creo que me ahogo por respirar el dióxido de carbono que escapa de sus pulmones. Es caliente y húmedo. Lo respiro un poco más antes de separarme un poco para enfocarla.

Me parece más guapa de lo que pensé en un principio.

Intento taparla con la mano que me queda libre.
A duras penas, lo consigo.

La miro. Y a veces pienso que no necesito nada más por hoy. Sólo mirarla. Durmiendo. Tan cerca. De repente abre los ojos. Sabe cuando la estoy mirando. Abre los ojos y clava lo más profundo de su esencia entre las pequeñas manchas de melanina de mi iris. Vuelve a cerrar los ojos.

Es como una dosis de MDMA.

Recupero el aliento.

Rozo hiperestésica sus mejillas con mis labios. Está perdida, pero me sigue. A la deriva poco importa preguntarse el por qué.

No sabemos dónde vamos. Si da un paso a la izquierda, yo doy un paso a la izquierda. Si avanzo un metro o dos, ella avanza un metro o dos. Lo importante es seguirnos, buscarnos por los escondrijos más tenues de una duda.

No te esperaba.
No esperaba nada y me sorprendo a tu lado.
Como un motor o una válvula de escape, creo que sumergirme en lo que eres me reconforta.
En medio de chispazos y de una gran fuerza he conseguido encontrar la calma.

Da igual lo que ocurra si acabo tendida aquí, contigo haciéndome cosquillas y destapándote por taparme.

Contigo.

Pan y mofa

Lo que no es tu mirada y no es mi mirada no existe.
Me da igual si es retorcido encumbrarnos en el primer intento.
Sonatas de lascivia y cartón piedra.

Pan y mofa.

Me río de la vida con forma de reloj de arena.
Resulta tan cansado no absorber la luz difusa
Como girar al ritmo de un sacacorchos.

Tira la botella por el balcón.

La luna

Déjame escucharte.
Déjame la luna.
Yo no puedo prometerte protagonizar un susto.
Ni un cuento de los que la princesita era rescatada.

Me dan asco las perdices.

Y preocuparme demasiado por lo poco que rozamos la perfección sería de idiotas.
Rozamos lo irrisorio.,
Rozamos la luna.
Nos rozamos.

Seamos consecuentes con la pérdida de tiempo.
Todos estos años, buscando el sentido de la vida en cualquier piedra.
Abandonémonos como selvas
En un espacio abierto a la luna.

No podrán decir que somos algo que desear de vez en cuando.
Seguro que se encomiendan a algún santo al grito de “Dios nos libre”.

Y qué.
Si ellos se lo pierden, qué me importa.
Nunca serán tan fuertes como lo que sentimos al mirarnos.
No envidies a la luna, la fuerza deriva de la marea.
Somos marea.
A la deriva.
Jamás he estado más a gusto en la incertidumbre.

Tan fuerte como lo que sentimos al mirarnos.

Insomnio

Estratosférico aliento.
Boca enferma o ávida, según el día.
Perspectivas de lo vivido.
Esto ya ha pasado.

Algo habrá debajo del rojo.
Tal vez un plátano con tirria al amarillo.

Insomnio.
Llena estoy de algo confuso que no sabría explicar sin la mirada abstracta.
Lo que no es tu mirada y no es mi mirada no existe.
Esto son mis planes de futuro:
Romperme la cabeza con una sinestesia.
No pensar con la boca.
Esperarte en la puerta de un lúgubre bar siete minutos.
Sorprenderme de lo poco que te esperaba.
Siete minutos.

Algo habrá debajo del rojo.
Tal vez un plátano con tirria al amarillo.

Anhedonia

Justo cuando dejo la cocina me cuesta explorarme. Justo cuando es justo hacerlo, olvidé la procedencia de un suspiro. He buscado demasiado todo este tiempo encerrada en una idea demasiado escasa de naranja. He acabado en las retinas argénticas de cualquier deseo.

Nunca he estado tan quieta después de impulsarme al vacío, y, aún así, creo que no puedo pensar nunca más que existe el miedo. Porque sólo excavo en los ojos abiertos. Créeme, había olvidado lo que era usar palabras.

Y no lo eché de menos ni un momento, no sé por qué he de hacerlo, si así todo está bien.

Hacemos las cosas al revés.
Y, no creo que a nadie le importe.
Tal vez hallamos muerto o estemos a punto de soplar.
Pero no me pienso quedar para averiguarlo, y más cuando tengo una maleta con ruedas.

Ya no existo más allá de ahora.
Nunca he sido más inerte en mi anhedonia y, aún así, no me siento atrapada.
Es cuestión de anestesiar los sentidos.

El billete

Guarda el billete de ida y tira el de vuelta en la primera papelera de la esquina. Durante un escueto secreto, cierra los labios y cómete las ganas de odiar. Encierra justo lo que sepas que no es necesario archivar.

Drógate.

Duda un poco de la dirección del viento y lanza tus gafas al mar. Bucea de canto cuantas veces sea necesario para acatar las órdenes de un futuro espasmódico.

Despierta. No has hecho nada verde.
Descansa con el móvil entre las piernas por si llaman precisamente ahora.
Cuando ya no quieres saber más.

Vuelve a la papelera de la esquina. Busca el billete de vuelta. Durante un profundo vacío, abre los ojos y bébete las ganas de arreglarlo. Escapa con lo que desconozcas.

Piérdete.

miércoles 16 de mayo de 2007

Algunas fotos sin más...



qué


“- ¿dónde has estado?
– Creo que salí a preguntar por ti y ya te habías marchado.
– No encajé muy bien...nadie ha contestado.”
I.



Qué.


Dime qué.
Segundos y qué.
Los casos extraños de gente corriente corriendo al revés.
Y qué.

Dime qué está pasando
por tu memoria
cuando acabas cantando
que te están marchitando
este olor.

Dímelo y siento
pequeños conceptos
de aguas rotas en el tercio final
de una triste historia
que no es la mía
ni te deja llevar
la herida
de vuelta a casa.

Dime qué.
Ahora qué vas a hacer
con los restos inciertos
de un golpe de efecto
que no es el tuyo
ni siquiera forma parte
de la insignia más deforme
de la salida de emergencia
encerrada decadente
no contigo
no sin mí.

Dime qué.
Si es una efervescencia o qué.
Si cuando lo lamentas caes en la cuenta de
que no es en tu nombre
que no está en mi cuarto
que a veces se esconde
pero no es algo
que se pueda catalogar estrictamente
y poniendo las cartas sobre la mesa
y el as en la manga
como parte de algo nuestro.

Te diría que achicharrases con una onda magnética cada capítulo histriónico.
Te diría que corrieses sin parar hasta alcanzarme
con una cantimplora
buscando un espacio selecto
como parte de algo nuestro.
Te diría tantas cosas...
Pero no estás si no es secreto.
Concretamente te compro el uniforme de preso
para escapar.

Escápate y qué.
Qué podrás decir cuando te griten en cursiva
un paradero desconocido.

¿quién soy?


¿quién soy?

Cuando el tiempo está gastado y no interpela ni un recurso.
¿quién crees que soy?
Soy quien puedo ser.

Tal vez mañana recuerde todos los casos de infanticidio, sólo existo en un momento, palabra concreta vacilante sin pensarlo.

Recuerdos...
Los miro hacia el oeste y no parecen míos, ha pasado tanto

Tiempo.
Tonto.

Está claro que el problema se haya en la abstracción acometida en la región perisilviana izquierda. De un beso a esta parte soy nueva, no hay nada detrás.

Ni delante.

La memoria, de vacaciones permanentes. ¿quién es aquel que se aproxima hacia el bote de estados críticos? No lo sé. ¿quién es la que lo guarda en el rellano de algo vago, tan obtuso como un ángulo impertérrito sobrepasando los noventa?

Será como aquella canción.
No te echaré de menos en septiembre.

¿quién soy?
Soy quien puedo ser y, aún así, no quiero ser otra cosa.
Una pestaña a la que se le puede pedir un deseo tal vez, pero poco más.

No tengo historia.
Me fundí con un pasaje escabroso acaecido después de la Tercera Guerra.
No quiero historia.

Aún así, me miro y rozo en un requiebro lo que fui.

Lo que soy, la persona sin historia pero con doce tomos de una biografía turbia y barata.
Cambio continuo evolutivo ante el cosmos vegetante de Gaston.

He gastado el tiempo y me alegro.
Me quedo naranja.
Eso soy.
Sin identidad.

Biorritmo





Miss Wah-Wah (no hay nada que no solucione una cresta punk)

“¿Qué pasa si cuando duermes te despierto?
¿qué pasa si me atropellas y no estoy muerta?
Sabré muy bien qué contestar.
Dime qué pasa.
Y me notas a tu lado y me buscas ahí detrás.

Yo no te encontré, fue casualidad.
Todo el mundo debería tener otra oportunidad.
Ya lo sabe.

Continúa su paseo.
¿quién te hizo así mejor?
Y no tienes más remedio que esconder tu alma rota.

Yo no te encontré. Fue casualidad.
Deja de apuntarme con el dedo.”

(Mr. Wah-wah. Versión libre)

No soy más que una arruga en el surco de un vinilo
de algún grupo apolillado.
No soy más ahora mismo
que un cambio
escueto y gigante al mismo tiempo.
Parafraseando en minúsculas
un adiós prematuro,
la vergüenza de saber que
no me quedan platos rotos.

Mírame a la cara y no,
esto es sólo un proyecto.
Escribiré un libro cuando
cansada,
despacio,
en madrugada
reinvente tu olor
o reviente el tiempo.

No soy prolongación de.
Extenuación de.
Pasado de.
Miedo de.
No soy más que poesía inviable
si el pasado te despierta.

Biorritmo.

jueves 10 de mayo de 2007

¿sabes dónde estoy?




¿sabes dónde estoy?

La verdad es que tenía un aspecto lamentable con todos esos tubos y cables. Había intentado arrancárselos miles de veces. Muchas lo consiguió. ¿estar atado él? ¿¿él?? ¿el mismo que nadaba hacia dentro del mar sin miedo, el que se lanzaba conmigo desde un acantilado sin saber a ciencia cierta qué se encontraría en el fondo? ¿el que me llevaba en Vespa sin rumbo fijo hasta que nos quedábamos sin gasolina o sin preocupaciones? No. Él no había nacido para estar lleno de tubos y cables y, aún así, lo estaba.

Porque ya sólo tenía fuerzas para respirar dos veces por minuto.

Lo miraba. Observar a alguien en coma es como esperar a que se mueva una flor por un tropismo. Es esperar para nada. Aunque hubiese un mínimo cambio, no te percatarías ni de coña. No se puede ser más imbécil.

Tengo la cabeza apoyada en su regazo y una de sus manos en mi espalda. La otra, la agarro con desgana. De vez en cuando, le acaricio el brazo. Está frío y amoratado e intento darle calor.
Me siento inútil por no conseguirlo.
Lo había hecho muchas veces, pero ahora estaba fuera de lugar.
Y de tiempo.

Estaba exhausta. Y debo confesar que llegué a plantearme darle a la coca para aguantar tanto tiempo sin dormir. Esperando, esperando a nada. Con lo poco que me gusta a mí esperar. Hace días que decidí salir de ese error de redundancia cíclica y vagar sin rumbo fijo de nuevo, empalmando estados de ánimo, gente diversa y alcohol. Incluso me lié con algún que otro tío la noche anterior. Ni siquiera recuerdo su nombre, lo único que almacené de él es que me dijo que “calle” en vasco se dice “kalea”.
Y yo creía que sabía ya todas las connotaciones del surrealismo.

Acabé tirada en la playa. No sé quién me encontró. Hay escenas que no consigo recordar de esos horribles días y por algo será. Pero sé que unas horas después estaba en Alicante, a cincuenta kilómetros de aquel hospital, con Itziar gritándome que si seguía así me iba a morir yo también.

Ese “también” implicaba que todo el mundo sabía algo que yo me negaba a aceptar.
Ese “también” sonó demasiado chirriante en mis tímpanos.
También.
También.
T-a-m-b-i-é-n.

Itziar fue la misma que me devolvió a ese hospital de paredes blancas y olor a contenedor de residuos órgánicos que me daba ganas de vomitar. Y cada vez que entro a un hospital, da igual donde esté, tiene el mismo asqueroso olor que me recuerda por qué odio esos malditos edificios con la calefacción a tope todos los días del año y las ventanas selladas.

Y allí estaba de nuevo, intentando dar calor a alguien que, inexplicablemente estaba en ese estado vegetal. Dos semanas antes había empezado a cambiar, se cayó de la moto cuando intentó demostrar que estaba perfectamente como excusa para no acudir al hospital. Y ese mismo día, cuando estábamos él y yo solos en el salón, lo miré fijamente durante algún tiempo, le acaricié la espalda y, por primera vez, olí el miedo de quien jamás había temido a nada. Y fue tan fuerte esa sensación que debía ser tan grande como el propio miedo. Todo el miedo del mundo.

No le dije nada. Aunque hubiese querido, no podría, estaba sobrecogida al ver a la persona que me había inculcado tantos valores mirándome como un perro abandonado. Lo abracé y, cuando salió por esa puerta, algo me dijo que no volvería a entrar.
Pero supuse que estaba siendo tremendista al pensarlo y lo olvidé.
¿Cuánto daño es capaz de hacer un presentimiento?

Calor visceral.
Calor enfermo.
Calor de emergencia.
Pero nada. Seguía frío.
Y yo exhausta.

Me entretenía escribiéndole en el brazo mensajes secretos, como cuando yo era pequeña y me hablaba de todas esas historias acerca de cómo había conseguido las Vespas y del río donde uno se lanzó desde tan alto que explotó. Me encantaban esas historias porque eran bizarras y desagradables, pero entrañables de algún modo especial que sólo puedes sentir si te flipa la cara que pone cuando te las cuenta. Me entretenía escribiéndole mensajes horas y horas, por si en el fondo estaba pendiente de ellos y se olvidaba del dolor, si es que a esas alturas conseguía notar dolor.

Hacía tiempo que yo no abría la boca. Pero me levanté y cogí las llaves de la moto y las hice sonar.

– ¿qué haces? ¡Te van a llamar la atención por el ruido! - dijo alguien.
– El silencio de este sitio es mucho más molesto que el ruido de las llaves. Vámonos de aquí, papá. Deja esta mierda y vámonos en moto que tiene el depósito lleno. Vámonos, sácame de aquí, papá.

No paraba de gritar y de repente todos se pusieron a llorar. Y yo les dije que me resultaban patéticos ellos y su victimismo, que me daban tanto asco como las ventanas selladas y que ellos se podían quedar aquí lamentándose toda la vida, pero que nosotros nos íbamos.

– ¿A que sí, papá, a que tú y yo nos vamos?
– ¡Déjalo ya! ¡Para!

No sé por qué acabamos todos discutiendo si yo decía una verdad como un templo. El caso es que mi padre agarró mi mano muy fuerte, y con la otra se estiró de los cables, mientras se levantaba. Joder, menuda cara de idiotas se les quedó a todos. Ocurrió en un momento, en unos segundos de nada, casi como estornudar. Después, cayó como un plomo de nuevo.

Esa fue la última vez que mi padre se movió. Llamaron a los médicos y todo, pero decían que no podía haber pasado. Ahora resulta que fue fruto de una alucinación colectiva, que nuestro camello era la hostia por pasarnos una droga tan buena. Pero éramos muchos y todos lo vimos. Y los cables estaban fuera. Así que, podían pensar lo que les diese la gana, pero negar que eso había pasado no, porque resulta que sí, había pasado.

Tres horas más tarde las dos respiraciones por minuto dejaron de acontecer. Y mi padre dejó por fin esa cama de mierda y esos cables y tubos que le daban un aspecto lamentable. Y todo el mundo volvió a llorar. Y yo, yo salí corriendo mientras repetía ¡joder! ¡joder!. Y al final del pasillo me clavé de rodillas en el suelo, en plan soy el juguete de la fortuna o algo así, no sin antes haber empujado a todas las personas que intentaron frenarme. Sólo cuando paré llegó Itziar, y luego Marga y Alicia. Y luego mi hermana y luego más gente que simplemente venía a echar un vistazo. Y miré a mi alrededor y todo el mundo lloraba, hasta la gente que no me había visto en mi vida, incluso aquel chico que me pidió cambio para el café. Y entonces entendí que había dado la mayor pena del mundo. Daba lástima. Con lo que me jode. Me jode más que tener que esperar.

No sé si fue por acto reflejo, pero cuando salí de allí sólo se me ocurrió meterme en el agua. Es lo que hago para organizar ideas. Y luego vino mi hermana y me dijo que si había conseguido levantar a una persona en coma vegetativo es que yo era Dios.

Ha pasado mucho tiempo y Dios es ahora una poppy con Crohn que sólo hace milagros para llegar a fin de mes. Sí, ha llovido mucho desde entonces. Los Piratas se separaron. España volvió a quedar eliminada en cuartos. Yo cumplí los 18, los 19 y todos los demás, y juré y perjuré exprimir hasta el último día de mi vida. Y me esforcé por dejar a un lado las palabras y comunicarme por miradas y tactos, para escuchar justo lo que no se dice. Para vivir dando rienda suelta al subconsciente, emocionalmente, para, telepáticamente, nadar en la playa todos los días.

Sé que a veces puedes escucharme.
Con las olas.

Se acerca tu cumpleaños y sabes que no pienso llevarte flores a aquel lugar. Porque sé que no estás ahí, que te dedicas a gastar tu tiempo con una Vespa celestial a la que no se le acaba la gasolina. Los dos estamos contentos con eso, es un plan mejor que andar metido en una caja, que no eres un atún en escabeche.

Es de noche y me ha costado mucho escribir esto. Y, mientras le daba vueltas sobre la conveniencia de hacerlo o no, deseé con todas mis fuerzas volver a la playa, aunque sólo fuese el tiempo que dura la canción más corta de Iván. Y, ¿sabes?, recibí una llamada de alguien muy importante:

– ¿si?
– No digas nada. Sólo escucha.

Se oía muy mal, pero se distinguía ese sonido inconfundible.

– ¿sabes dónde estoy?
– En...la playa.
– Es genial, no me lo creo, en serio, es una pasada. Genial. Mira, me estoy mojando el bajo de los pantalones, espera, ¿lo oyes? ¿lo oyes? ¡Jajaja! Me estoy empapando, jajaja. ¿lo oyes?
– Sí, lo oigo.
– Sólo te llamaba por eso. Espera, óyelo una vez más... Ahora sí, buenas noches.

Empecé a llorar y a reír a lo bestia, de la manera más pura que se puede llorar y reír, como esos dos hermanos que se encuentran después de cuarenta años en “Sorpresa, Sorpresa”, pero sin musiquilla melodramático-pastelosa de fondo. Y, ciertamente, era genial.

¿a que a ti también te parece genial?
Pues eso, que este es mi regalo para ti, papá.

Las mejores cosas del mundo no hay huevos de encontrarles sentido. Estas deseando transportarte a la playa y te llaman desde allí para que la oigas. Estás en coma y te levantas como si estuvieses en el sofá de tu casa y fueses a por una cerveza al frigo. Pasan así porque tienen que pasar, porque vienen a tomarte el pelo primero y luego a cambiarte del todo, a sacudirte toda la mierda que puedas haber sentido alguna vez para darte una nueva oportunidad de comerte los días como un cóctel de gambas. Y si no sigues ese impulso la estás cagando. Y si pierdes el tiempo en buscarle la lógica, jamás recibirás una llamada que te haga oir el mar, ni aquella canción de los Piratas que ponían en el Sugarpop a las cuatro de la mañana. Ni tendrás unos patucos monísimos. Ni un Elvis saliendo de una taza en medio del océano. Ni las manos llenas de agua. Ni siquiera tendrás nada a tu alrededor que puedas calificar de miríade, ni podrás ocupar los días decidiendo qué cd de los Piratas pondrá música a tu sórdido futuro en algún lugar de playa que suene raro, como Matalascañas.

Felicidades papá.
No olvidaré aquello Itziar.
Gracias Suzan.

¿sabes dónde estoy?

lunes 7 de mayo de 2007

Fotos varias...

Hola pataliebres!!

Aquí van algunas fotos de estos días, ya colgaré más que esto tarda tela...





viernes 4 de mayo de 2007

Justicia.

“tú y yo, lo complicado.”
Alis


La vida es injusta, eso no es nada nuevo. La vida es injusta y huele mal cuando, un jueves por la noche, te das cuenta de que lo único que te apetece es fumar mucho en el balcón mientras cuentas los coches que pasan antes del camión de la basura, entonces la vida es vaga, lejana y abstracta y tú, una marioneta manejada por los hilos de los destinos, los horóscopos y esas cosas.

La vida es triste y aún así, los niveles de felicidad son tan fuertes como para cortar esos hilos y dejar de ser marioneta por un tiempo. Un tiempo largo en el caso de algunos afortunados, en otros, es sólo una ráfaga.

Te miro sin verte.
No puedo verte.
No puedo verte si no es dentro del mar.

No sé si es rabia. Desaliento. ¿Quizás decepción? Tormento. Tristeza. Resignación…no, yo no me resigno.

Atropéllame ipso facto.
Perdóname por suponer un dilema.

La belleza de lo simple. Tengo millones y millones de palabras hablando de eso. Aún así, todo acaba siendo demasiado complicado, y no por nadie, no por nada, es porque la vida es injusta y eso no es nada nuevo. Fíjate, vuelvo a escribir y aún así, sigo censurándome. Hay tantas cosas que quisiera decir.

Pero no fuera del agua.

Me la trae al pairo todo, y no por egoísmo, ya sabes por qué. Si no lo hago así, Crohn se ríe en mi cara. Me la trae al pairo todo menos verte mal, no me gusta la espada en tu espalda y no me gusta la pared.

No es justo. Que el universo gire en un orden extenuante y elija por mí, o elija por ti.
No es justa esta tristeza, y lo peor es que no puedes echarle la culpa a nadie, la cadena se extiende más allá de las nubes y no se divisa el principio.

Y, aunque sea por justicia divina, que se calle el mundo un solo segundo y que nos dé una tregua para mirarnos un rato más.

Un segundo sólo.
Acuoso.

Resistencia.

Esperar la ocasión es de idiotas. La ocasión llega, ya sea vía intravenosa o flotando en el aire. Esperar en el balcón es de idiotas.

No me conformo. No me resigno. No pienso ver cómo pasa la vida.

“Las reservas de energía de una persona normal rondan los 100-150, tú tienes 19”

Diecinueve claro. Me basta y me sobra. Puedo quemar con mis superpoderes más que el rojo. Digievoluciono por momentos. Soy fuerte.

No más. Nunca más volveré a tener miedo. El día es hoy y el mañana sólo existirá mañana. Del pasado no me acuerdo, el pasado me la trae al pairo. Lo que fui o dejé de ser ya no es lo que soy hoy.

Hoy soy yo. Y nunca he estado más segura. Y nadie podrá arrebatarme lo que soy. Y arriesgaré hasta rozar el abismo y lo sortearé. Pero no caeré en un letargo nunca más, no miraré con miedo, no me cerraré el paso.

Te empujaré, te escupiré, te apartaré de mi camino si vuelves a intentarlo.

Hoy estoy viva, le pese a quien le pese. Ni siquiera el Señor Crohn puede conmigo.

Por eso y más, cada vez que me busco en una mitocondria, cierro un ciclo, paso página, entierro un capítulo.
Y lo único que pido es no olvidarlo.
Lo demás, me resbala.

Vivita y coleando.

- A veces tengo la impresión de que Iván Ferreiro canta en clave o en un idioma distinto. Lo escucho tantas veces que he aprendido lo que dice, o eso creo.

- Las canciones de Iván sólo se entienden cuando las has vivido tal cual. Y cuando crees que las has vivido, una bofetada virtual te dice que te has equivocado. Sólo cuando estás exhausta y apenas puedes tenerte en pie, una canción determinada te aprieta el pecho y te llena de rabia. Entonces, y sólo entonces te das cuenta de que Iván no compone, directamente se mete en tu subconsciente sin pedir permiso. Y tú, recuerdas que estás jodidamente viva…o que lo estuviste alguna vez.

Llueve en la ciudad.

Llueve en la ciudad. Personas se arremolinan en torno a los portales de los edificios, unos van de mal humor, otros clavan sus paraguas en los hombros de otras personas que, a su vez, se protegen atemorizadas mediante un movimiento reflejo.

Los pocos que hay sin paraguas, corren despavoridos sin rumbo fijo, maldiciendo por aquí y por allá, a éste y a aquel. Sólo unos pocos caminan tranquilos, miran hacia el cielo y disfrutan del eco que producen las gotas en cada poro de su piel.

Cuando uno de esos pocos se encuentra con otro de esos pocos, se sonríen.

Y justo eso hago ahora a aquel chico que pasea en la otra acera.

Estoy empapada. Entro a mi portal. Me encuentro con mi vecina. “Estás empapada y más delgada.” Me encuentro con mi hermana “¿qué eres Miss Camiseta Mojada?” La miro. Tiene esos andares de gato tan extraños que la convierten en alguien realmente interesante a los ojos del típico gañán de bar. “Manu tiene novia. Lleva un mes. Es tan…raro. Se mete el filete debajo de casa.”

De la casta le viene al galgo, hermanita…

Su pequeño retoño hormonado tiene barba y novia. Entiendo que sea difícil de digerir. Ayer estaba aprendiendo a andar, hoy se está metiendo el filete con la churri de turno.

Sublime sin interrupción.

“Dile que si tiene alguna duda, no dude en llamar.”

Sigo subiendo. Madre tipo A sale a recibirme. Las madres de tipo A se caracterizan por desvivirse por sus hijos, sufrir lo insufrible en la vida y, aún así, tener tiempo para hacerlo todo a la perfección y contar chistes malos. Maniáticas, capaces de ponerse a limpiar el espacio que hay entre baldosín y baldosín de la cocina a las tres de la mañana. Sabes que siempre estarán ahí, sabes que es tu mayor tesoro y tu mayor fuente de preocupaciones, pero aún así se hacen querer, aunque tengan ese sexto sentido que les hace llamarte siempre cuando estás empotrada en el cuerpo de otra persona.

Todo el mundo debería tener una madre del tipo A.

“Estás empapada. Yo no sé cuándo aprenderás a usar paraguas.”

“A estas alturas del partido, me temo que es casi una utopía”

“Nekles”


(Las madres del tipo A dicen palabras de idiomas muertos continuamente.)

“Esperaba a que dejase de llover para venir. Y luego, luego no encontraba las llaves. Y luego el bus, que no venía…”

“Explicatio non petita, acusatio manifiesta. Soy una estudiosa de las palabras…”

“De las que no digo.”

“De las que te callas”


Mami 1 – Hija 0

Nadie puede vacilarte más de lo que lo hace tu madre…

Voy hacia la estantería, llenándolo todo de gotas de agua. Allí están los tarros de arena. La Cala de Benidorm, Sa Conca en la Costa Brava, incluso esa arena volcánica de algún lugar de las Islas… Cojo el tarro de La Cala. Voy a la cocina y cojo un bote de sal marina. Voy hacia el otro cuarto y pillo en reproductor de música. Me dirijo al cuarto de baño.

Empieza a sonar.

“Inevitable, significa que no se puede parar…”

“Quiero que te des cuenta, es imposible parar algo inevitable.”

“No hagas que me arrepienta, traicionaría lo que llevo dentro sin dudar…”

“Puedo enloquecer, puedo enrojecer, pero no pararía…”

“Flotando tu pelo en mi memoria y el cielo en mi bragueta…”


“Quiero hacerte gritar…”

“¿qué puedo hacer si ya no te quiero, si ya no quiero verte más? Sólo quiero estar en mi matadero, en mi vertedero.”

“Y, ahora que todo da igual, se despierta mi animal.”


Empiezo a cantar al mismo tiempo. “Son preciosos nuestros besos aunque nadie deba verlos…” Me desnudo. Lleno la bañera. Echo sal. Madre tipo A entra y vuelve a salir, ya no pregunta por qué hago eso, está acostumbrada.

Agarro el tarro de arena. Cojo un poco y la aprieto en mi mano. Me meto en la bañera. Me tumbo. Me sumerjo.

Agua.

Agua.

Agua.

Agua.

Si mi idioma funciona por el tacto y las miradas, mirar al techo mientras te sientes arropada por millones de partículas que agua y sal que te abrazan es hallar el nirvana. Me sumerjo del todo y, aunque me piquen los ojos, los abro.

En poco tiempo, mi mente me empieza a hablar.

¿cuánta gente que cree que te conoce te conoce realmente?
¿cuándo te conoces más: cuando te miras en ti misma o cuando te miras en los demás?
¿cuántas lágrimas consiguen crear una mirada?
¿cuántos suspiros consigue crear la mirada perfecta?
¿por qué no tengo branquias?
¿por qué arde mi lengua?
¿tengo calor porque pienso en ti o pienso en ti porque tengo calor?

Agua.

Quiero segregarte todo tipo de sustancias turbadoras. Quiero dispararte todas las hormonas. Soy adicta a la química de tu mirada. De tu tacto. Busco la sobredosis continua.

Quiero vivir en un orgasmo de agua.

Oxitocina.
Melatonina.
Corticoides.
Adrenalina.
Norepirefrina.
Estrógenos.
Agua.

Quiero nadar en tu mirada.
Quiero morderte los esquemas.
Quiero chocar contra tu oxígeno, respirar con branquias tus latidos. Olvidar la superficie.

Estoy empapada…

jueves 26 de abril de 2007

Platónicos...


yeeeeeee, patalieebres!!!!!

Por cosas de la vida, tengo un nuevo blog. La dirección es:

http://zootoni.blogspot.com

Es de cosas del Photoshop y eso, hay cosas curiosas, pero vamos, a quien no le interese el Photoshop, no le gustará...

Aquí dejo una muestra de lo que Toni ha hecho con nuestras cabezas...

martes 24 de abril de 2007

Líquido.






“- ¿Me echarás de menos?
- Nada. Menos doce.
- Pues yo.. yo menos catorce...”

“Te echaré tanto de menos...
cerraré fuerte los ojos hasta verte,
sólo tengo que esperar.
Te echaré tanto de menos
que, aunque busque una palabra,
no habrá nada
que me cure de verdad...

Te echaré tanto de menos que las manos se me duermen...
Te echaré tanto de menos que no sé cómo para esta canción...”
Iván


Te miro. “Y, aunque miraba mucho, nunca llegué a entender las cosas...”
Te miro más.
Te miro aún más.
Traspaso las conexiones neuronales. Te busco en una mitocondria.
Me pego calambrazos entre inhibidores e incitadores.
Estoy en Broca. Estoy en Wernicke.
Estoy en tu hemisferio izquierdo. Salto hasta el derecho. Cojo una silla.
Me siento.

Te hablo:

No sé quién eres, ni cómo has llegado hasta aquí. Ni por qué. Ni cuánto tardarás en darte cuenta de que te apetece algo dulce y se han acabado las palomitas con caramelo. No sé a qué vienes.

No me importa.

No lo pienso. No lo mereces. No hay que justificarte.
Cojo arena de la playa entre las manos. Y los granos que se quedan incrustados entre mis dedos mojados los guardo en un recuerdo que mantengo fuera del alcance de los miedos.

No sé quién eres. Ni cómo has llegado hasta aquí. Ni cómo he llegado hasta aquí, al calor de una mitocondria.

Pasa una oxitocina caníbal.
“comer hasta caer...”

Abro tu frigorífico. Y voy sacando los resquicios de lo que eres y los llevo corriendo ante un calefactor “rarefacto”.

Entran en calor.
Se derriten.
Bienvenida al sol.

No sabría dónde ubicarte. Pero te echaré de menos si no estás, un de menos fortuito, sin quererlo, con desgana, como preguntándose el por qué, como orgulloso. Que se queja de que no puede ser, tan pronto...

Yo sólo pretendo una cosa: encontrar un libro líquido y leer las mismas palabras que tú mientras corretean por el césped.

Todo nos parece una mierda menos lo nuestro.

Al unísono.
No sabría dónde ubicarte cuando eres agua.
Transparente.
¿cómo se abraza al agua? Enséñame.
Evapórate hasta creerte nube.
Pasea por el cielo confiando en el sol,
leyendo un libro líquido encima del césped.

lunes 23 de abril de 2007

Cómoda en el tiempo



Bueno...

- ¿algún problema con eso? Estás para que te echen al cocido... De aquí salen croquetillas. Tú y una patata hervida de la residencia San Agustín...del mismo rollo.

- (mirada)

- Qué cosas más bonitas te digo, ¿eh? Quédate a dormir.

- Falta el broche...

- Te estás fumando el último cigarro.

- Qué conversaciones más surrealistas tenemos, de verdad...

-De qué quieres qué hablemos.. ¿del tiempo? ¿de política? ¿del Madrid? ¿alguien ha leído a Kafka?

- Es curioso. Estamos aquí, como si nada, y tienes la poca vergüenza de decirme que me quede a dormir. Sin Nobel,sin Aquarius con b...

- No puedes vivir sin mi maldad. Te hace falta la dosis de vez en cuando.

- (mirada) Mi teta es lo más parecido a un hijo que tengo. Quitando al Crohn, claro...

- Hay que saber poner fin a las cosas. Pónselo ya, por favor. Lo interesante siempre puede llevar a la intrascendencia.

- Si supiese poner fin a las cosas, hace tiempo que estaría durmiendo en mi casa. Tienes razón, quizá hemos visto demasiadas películas. En los locos de la Vega está nuestro destino.

- Te mataré sin cometer errores tontos durante el crimen.

- Cuando consigas vacilarme más de lo que yo hago contigo, te pasaré por alto esos errores tontos. Te he vencido.

- ¿me prestas tu cara para mi hijo?

- ¿me prestas tu cara pa una rave?

Idiotas

– Yo... no voy a salir corriendo aunque me abrumes...

Lo pienso. Realmente, salimos mutuamente corriendo una vez. No queremos estar ni cerca ni solas en el mismo lugar. Será porque nos ronda el mismo recuerdo.

Miro la foto de Andrea. A continuación, miro la foto de Gi. Es horrible gritar un nombre y que no te conteste ni tu eco. Es horrible saber que tienes heridas abiertas y que no sabes cuándo cerrarán.

– O el mundo nos toma el pelo o somos idiotas – pienso.

Abruma

Se entretiene leyendo un libro que le dejé. Trasladé mi casa a su nave, y llevé a ella todo lo verdaderamente importante.

Mientras, yo hablo con mi ingeniero Jose. Se empeña en que poniendo unos alerones a la nave irá más rápido. Discuto porque creo que el problema está en el motor. Nos lleva un rato. Siempre discutimos, pero no en el sentido malo de la palabra, más bien intercambiamos opiniones diferentes. Y así, crecemos.

Me quedo un rato mirando la basura intergaláctica. Mira que es sencillo reciclar y no hay manera con los marcianos.

Me indigno un rato.

– Capitana, ¿tú me entiendes?
– Perdona, estaba leyendo el manual de instrucciones de este trasto. No sé si te entiendo, no me has contado nada. Aunque creo que sí.

Soy idiota. A veces se me olvida que tenemos el mismo subconsciente. ¿cómo no iba a entenderme?

– En serio, no entiendo esta galaxia. Mi orden de prioridades es taan distinto. Y eso es taaaan agotador...
– Sí, es muy agotador ser diferente.

Me abstraigo un poco. ¡Malditos marcianos!

– Las capas de cebolla son una mierda –dice- si no has nacido con ellas, ¿por qué te las pones ahora?
– Tienes razón.
– Si buscabas a alguien que te entienda, la has encontrado.

No sé cómo lo hace, pero siempre tiene razón. No hay ningún punto en el que puedas dudar de sus palabras. Encierran la sabiduría suprema. Esa que tanto buscamos en el club 19.

Abruma. Por primera vez entiendo algunos retazos de mi vida. Es cuestión de verse reflejada, pero bien, sin grumos.

– Yo...no voy a salir corriendo porque me abrumes.

Lo digo tan bajito que apenas puedo oirlo yo...

Mi pulso emocional.

Surcamos estrellas como esculturas de Giacometti.

– Son impulsos emocionales. Lo que busco en mis viajes. Pero he estado tanto tiempo evitándolos que ahora, la verdad es que me abruman. Algunos días me pongo triste por no encontrar ninguno. Esto es como buscar setas, que hay muchas venenosas. Los días en los que me acuesto sin haber hallado ningún impulso emocional sólo tengo ganas de llorar.
– Te abruma la gente que te lo aporta. Lo buscas y al mismo tiempo, lo rehuyes.
– Sí, y me duele. Me duele encontrar una mina de oro emocional y no saber qué hacer con ella. Quizá no esté preparada.
– ... seamos humanos normales por un rato. Pondré la tele, a ver qué echan en GalaxiaTv.

No atina con el botón.

– No se enciende. No se enciende. Dale al jodido botón. No se enciende.

Le doy al “jodido botón”.

– Quizá nadie esté preparado para ser afortunado – pienso en voz alta – y siempre acabamos mirando hacia otro lado.

Vemos GalaxiaTv con desgana. El viaje está siendo tranquilo. No hay mucho tráfico intergaláctico. Pero hoy, hoy dormiré feliz.

Cuentagotas.

Els a los mandos de la nave interestelar de la abstracción.

Corta en trozos pequeños varios elementos: unas cuantas dudas, una pizca de seguridad, grandes dosis de ingenio, algo de resquemor, emociones y lo saltea todo con sentimientos. Mete la mezcla en una batidora intergaláctica. Yo observo el proceso para no olvidar las dosis exactas.

– Un poco de azúcar y hielo. Ya está.
– ¿qué haces?
– Un brebaje mágico. Te quitará algunas capas y te servirá para que no te marees en el viaje.
– Creo que no puedo tomar de esto. Los resquemores le sientan mal a mi organismo.
– Prueba un poco al menos, morena.

Pruebo.

– La verdad es que está bueno. Echaba de menos este sabor. Lo echaba tanto en falta... me gusta mucho.
– Es que está hecho con mucho amor. Nadie lo hace igual que yo en toda la galaxia.

Fue como volver a un estado anterior eufórico y psicotrópico que apenas recordaba. La verdad es que temía que a mi cuerpo le sentase mal, pero lo bebí igualmente. Aunque no del todo. Pero fue efectivo, por un momento volví a ser la persona que era.

Le expliqué cómo me sentía.
Se reía.

– ¿por qué te ríes?
– Yo me siento igual que tú casi siempre. Un consejo: cuando prepares brebajes, dale al que lo bebe justo lo que pide, no más. Si no saldrás perjudicada. Utiliza un cuentagotas si es necesario.
– Lo intentaré.
– Niveles de cmyk equilibrados. Arrancamos.

No sé. Me quedé pensando ¿me estaba dando justo la dosis que yo quería? ¿creía realmente que saldría perjudicada si me daba más? No sé. Quizá lo mejor es beber y punto.

La verdad es que el brebaje estaba ,muy bueno. Espero que lo vuelva a hacer pronto. Y así mis capas se derretirán al llegar al sol. Y con ellas, el miedo.

Aún me mareo al subir con ella a la nave (menuda copiloto estoy hecha...), pero cada vez menos.

Cada vez menos...

Yo soy muy de fumar en tu casa...


Aquí va una foto que me hizo Noe en su casa...

sábado 21 de abril de 2007

Enojo. Desconcierto. Deseo. Intensidad.


(Foto de...capítulo 3: Granada)


“Es la historia más triste y fascinante que se puede contar de dos personas”
Mysti



(Foto de...capítulo 3: Granada)

“No pierdas de vista la esencia que la indiferencia nos quiso robar. Te busco en el color magenta que tu impertinencia borró al pasar”
Bushido



(Foto de mi proyecto Inerte)

“Y separarme de este mundo en un impulso”
Iván



Reunión de Sasa Frikiphoto (foto cortesía de Noe)



(Con el gurú del tesito y el pacharán...Cortesía de Noe)



(último capítulo: última foto. Barcelona.)

–(Tarareo) Y separarme de este mundo en un impulso... Ahg, ¡¡¡haz la foto ya!!, ¡¡¡Lorena me ha pisado la cara!!!
– A la de tres... Cho-chue-loooooo
– ¡¡¡cho-chue-looo!!!!
– Jajajaja...

Todas se levantan. Tú y yo nos quedamos en la cama, casi en la misma postura que cuando estábamos haciendo la foto. Nos acercamos un poco, miramos al techo entre risas, yo pongo un pie en la pared. A continuación, tú haces lo mismo.

– (vuelvo a tararear) Y separarme de este mundo en un impulso... A veces quisiera poder hacer eso y no tener que conformarme con poner un pie en la pared. Saltar y salir disparada. ¡Bum!

Se te resbala el pie. Lo vuelves a poner en la pared. Luego me miras y vuelves a mirar al techo.

– Te gustan Los Piratas, ¿eh?
- Sí, mucho. Ya te dije que prefería grabarte los Piratas a los Planetas. Los Piratas son mejores que los Planetas. Hablan de lo que le pasa a todo el mundo pero sin pasar por el filtro del lenguaje las ideas. Las sueltan a borbotones y punto. Me gusta la gente que suelta las ideas así, y tal vez resulte incoherente, pero pocas maneras más puras hay para comunicarse con otra persona.
- A veces es difícil expresar lo que sientes. Si estás desconcertada o algo así encontrar palabras para lo que quieres decir es difícil.
- Bueno, para eso están las miradas...

Nos miramos unos segundos. Puedo verme entre el verde.

- ...
- ...

– Es curioso. Acabo de conocerte pero me da la sensación de que he escrito de ti muchas veces en mi libreta. Creo que te conozco, aunque esta sea la primera conversación que tenemos.
- Sí, yo siento lo mismo.
- La gente está demasiado preocupada con cosas que no valen una mierda. ¿Dónde se dejan los ojos de dentro de los ojos? Los tienen apagados y, es curioso porque, a veces, la mejor forma de mirar las cosas es con los ojos cerrados. Los sentimientos mueven el mundo y nadie se entera, nacimos puros, no sé por qué nos empeñamos en ensuciarnos, te acabas convirtiendo en un ente vacío, o lleno de dolor, que es peor. Me han hecho mucho daño pero no, ¡no podrán con una super-bollo-poppy del espacio! Yo no pienso ensuciarme.

Me vuelves a mirar, con la mirada perdida. Te brillan los ojos.

– Te han echo mucho daño, ¿verdad?
– Sí, mucho. Hace poco además.
– Se te nota. Se nos nota. Tenemos los ojos tristes, pero nadie podrá cargarse nuestra esencia. No la tuya y la mía. Creo que...
– Creo que estábamos destinadas a conocernos. Y a cuidar de que eso no pase.
– Sí, me has leído el pensamiento.

Volvemos a mirarnos un rato. Mirada casi forense, repasando cada parte de la anatomía de un ojo. Un ojo brillante, un poco solemne. Melancólico. Después, volvemos a mirar al techo.

– Es una sensación rara.
– Nueva. Fíjate: estamos mirando al techo... como en la canción de Inerte.
– Inerte...
– Supongo que cuando Iván la escribió estaba sintiendo esto mismo que ahora sentimos tú y yo...
– ...
– ...
– Me pregunto con quién estaría él.
– Seguro que no con Jota, jajaja.... (tarareo) Mirando al techo fijamente, podría sustraerme y separarme de este mundo en un impulso, como en un cuento, separando la gravedad del centro, recorriendo sin movernos el universo... Por cierto, ¿sabes que tarde o temprano acabaré robándote la chapa de “in pop we trust”?
– Estaré siempre alerta. No lo vas a conseguir.
– Ya veremos.
– Ya veremos.

Silencio durante un rato. Empezamos a juntar los pies que estaban en la pared y a balancearnos. Tú balanceas mi pie, yo me centro en ese movimiento y no pienso en nada más. Estoy algo aturdida.

– Tienes el pie muy pequeño.
– Tú lo tienes muy grande.

Miramos los pies y yo apoyo el mío esta vez en la puerta. Nos miramos de nuevo. Volvemos a mirar al techo.

– ¿sabes? Te echaré de menos cuando te vayas a hacer gel en serie.

Me sonríe. Hace un intento de decir algo, pero acaba por rascarse una pierna. Después vuelve a mirarme, y me dice:

– ¿Dónde hemos estado todo este tiempo?
– Perdiendo... perdiendo el tiempo. - le contesto.


Lorena entra gritando “chochueloooooos”. Se lanza encima de nosotras.
Nos miramos por última vez.
INERTE... inherente a ti para siempre.


Miro la foto que nos hicimos justo antes de ese momento. Miro la foto y con un poco de esfuerzo me traslado a ese lugar y se me viene por fin a la cabeza esta conversación. Y experimento tan fidedignamente la sensación que nació en ese momento que recuerdo hasta el más mínimo detalle, reproduzco cada emoción. Era como una bolita que siempre había estado en medio del corazón, que empezaba a crecer de repente y a ramificarse por todo el cuerpo en cuestión de segundos.

Así era.
Así eras tú.

Bastó una mirada.

Desde ese día, ahí está, siempre igual de fuerte. Siempre al mismo nivel.
Enojo. Desconcierto. Deseo. Intensidad.
Diecisiete días.

Diecisiete días he estado mirando al techo contigo. Tres años mirándolo yo sola, y viéndote a través del gotelé.
Cada noche.
Absolutamente todas las noches.

¿por qué? Me lo he preguntado muchas veces. ¿por qué todo? ¿por qué tú?
Pálpitos.
Silencios.
Nuevos sentidos para el tacto.
Enojo. Desconcierto. Deseo. Intensidad.

Puedo engañarme de mil maneras y puedes engañarte de mil maneras. Y, mientras, la vida pasa sin que podamos vivir cosas que estábamos destinadas a vivir. Y el vacío es tan grande que salgo corriendo hacia el espejo como cada vez que quiero hablar contigo y no puedo.
Y grito:

Me das pena. Me doy pena.
Pero qué asco.

Lloro de rabia. Enojo. Desconcierto. Deseo. Intensidad. Como un baremo que tiende a la nada, prefieres quedarte con el enojo... Enojo como fruto de algo puro. Enojo como fruto de aquel día. No, no fuiste justa conmigo, no fuiste justa contigo.

Nunca lo entenderé.

La mitad de mí no me pertenece. Y así será siempre. Ya no puede cambiarse, ni lo haría si tuviese una oportunidad para hacerlo.
La mitad de mí eres tú. La mitad de ti soy yo. Y cuando se juntan las mitades y miran al techo queda poco que decir, a menos que sea en nuestro lenguaje.

Sí. Tres años de enojo, desconcierto, deseo e intensidad que nos convierten en seres inertes el uno sin el otro. Me siento idiota, tremendamente gilipollas hoy, haciendo balance a la persona que somos. En serio, me doy pena, tanto esfuerzo, tanta magia para esto.

Por qué elegiste siempre no arriesgarte a vivirlo, no lo sé. Por qué en todo este tiempo cada vez que me he acercado me has hecho daño hasta que me he alejado, tampoco. Porqué me empujaste hasta que me fui, por qué no le diste una sola tregua a tus excusas, por qué pusiste tantos inconvenientes entre tu mirada y la mía... no lo sabré jamás.
Si al menos me quedase ese consuelo... ¿por qué, joder, por qué?

Diecisiete días: lo que no es tu mirada y no es mi mirada no existe en el techo.
Entrada triunfal. Salida por la puerta de atrás.

Me pregunto por qué no nos exprimimos hasta hacer zumo, como tú dijiste.
Sería un final mejor que estar destinadas a escribir esta mierda cada noche.
Debimos despeñarnos contra las rocas antes de acabar así.
INERTES.
Con la misma cara de impotencia que los amantes del Círculo Polar.
Con tu cara en mis ojos.
Con mi cara en tu espejo.



Los Piratas son mejores que los Planetas. Hablan de lo que le pasa a todo el mundo, pero sin pasar por el filtro del lenguaje las ideas. Las sueltan a borbotones y punto. Me gusta la gente que suelta las ideas así, y tal vez resulte incoherente, pero pocas maneras más puras hay para comunicarse con otra persona. Sí, hay pocas maneras más puras. Pero, fuese como fuere, estábamos destinadas a inventarlas, cara a cara, cada día, síndroma de Stendhal, frambuesa azul envuelta de color magenta con Crohn, en b612...

martes 17 de abril de 2007

Pasapalabra

-Mi auténtico jamón ibérico de pata blanca está al desnudo.

Se ríe. Coge un boli. Empieza a escribirme algo en la pierna:

"Soy...

a. Un dolor
b. Auténtico jamón ibérico de pata blanca
c. Bush"


Hace tres manchas que empeoran sin remedio mi circulación en esa zona.


- ¿qué son esas manchas? ¿un enchufe?

- Está claro. Comodín del público, comodín de la llamada y del cincuenta por ciento.



Genial. Aunque, mejor pasar palabra en estos casos y dedicarse a sonreír (que digas lo que digas es mejor que reír)...

Gracias por hacerme sonreír.

Nevermore.

Pues sí, tal vez sea eso, Jose, sangramos y sangramos pero seguimos cantando. Tal vez sólo varíen las canciones, tal vez pasemos de cantar algo alegre a algo cada vez más triste e incluso desesperanzado, o tal vez cantemos a personas diferentes cada cierto tiempo.

La última vez que canté delante de alguien fue ayer, pero no estaba cantando a esa persona, cantaba a Aznar y a Gi, (las canciones lo requerían), aunque algo es algo. Supongo que algún día seré capaz de cantar delante de esa persona y a esa persona en concreto, cuando mis múltiples capas de cebolla recientemente adquiridas dejen de dar tanto por culo.

Curiosos regalos te deja la gente, ¿verdad?

Sí, eso sí, siempre sangrando, las heridas no cicatrizan nunca, ni las físicas ni las mentales, pero bueno, ahí andamos, mirándole el culo a la camarera de tú-ya-sabes-dónde y mirando con la misma lascivia los donuts rositas...

En realidad no hay lascivia.
Como dije hace ya mil años en aquella canción: Mis sueños buscan su destino en una mirada urgente que no encuentro entre la gente.. o algo así, no lo recuerdo bien, pero total, que la mayor parte del tiempo me siento vacía y por más que busque profundidad/cariño/ñoñez/blebleble, yo misma pongo trabas.

Suerte que a veces, ocurre.
Suerte que a veces, existe XXXXX...
Tal vez el secreto sea no buscar.

¿sabes? Estoy cansada, en serio, muy cansada, y me echarás la bronca hasta la saciedad por lo de siempre, pero no, no lo entiendes, no voy a transformarme, no, porque eso me pone tremendamente triste y, mira, ya casi que voy aceptando que nunca acabaré encajando del todo en ningún sitio. Estoy cansada pero no voy a volverme algo que no soy, total, al final me acabará resbalando todo.

Me guardaré para mí lo que siento en la medida de lo posible y ya está. Sentir mucho es desastroso y te deja .. bueno , ya sabes cómo te deja (joder, está sonando Alaska en el ciber, me persigue, aghhh....) No más sentir, no más decir.

Como diría Edgar nuestro amigo:

Nevermore.

Así, todo seguido y juntito.

Seguimos caminando. Y, cada vez, sangramos más, pero aún así, seguimos cantando, diferentes canciones, a diferentes personas, hasta que nos quedamos afónicos y punto, así de rápido.

Qué estúpido en el fondo, ¿no?


*Según Suzan, Iván Ferreiro será en el futuro un rapero y, en sus discos pondrá "Parental Advisory: Contenido Pop"

19 en tu subconsciente

Al final, tenía que pasar. Ya existe un blog del club 19, aunque, de momento, somos demasiado vagos.

El link lo tenéis debajo junto con el resto, pero, por si hay algún despistado:

http://manifiesto19.blogspot.com

domingo 15 de abril de 2007

Cumple sarnoso...



Caaaaaarrr, cumples años y no voy a poder ir a tu fiesta aunque ya sabes que me vestiré de rockera en tu honor. Lo celebraremos cuando vengas a Granada y te daré lo que tengo preparado para ti. (no pienses en lascivia!)

Que comas mucho pastel (youknow) o poco, según te pique.

Te quiero...

(algo que me divierta de verdad, como jugar con los coches)

Te dejo una foto de tu hermano no reconocido, Luca.

Filetazo-woman


No diremos por qué se llama Filetazo-woman, simplemente dejaremos que vuele en el aire entre mentes perversas... Aquí estamos con ella Mica, Car y yo.

Un beso, ya sabes que te quiero y por eso te hago estas cosas...

Fdo: La poppy hiperactiva

Comes a saltamatas

Dejo algunas frases de estos días. Gracias a Jose por la recopilación de mis frases...

“Comes a saltamatas” (Mamma)

“Si, soy pop y eso ya no me lo quita nadie”
(Chá)

“Soy la Onassis de la alimentación” (Chá)

“Me voy que se lía el mundo”
(Gorriona)

“me prostituyo por un mini, fijate lo que te digo, oigh”
(Chá)

No hay mucho más esta semana. Oh! Noe y Andrews, mis dioses de las frases célebres!!! Qué gran suerte que nos veamos el sábado!!!

Degradado

Es la primera vez que estamos Els y yo solas. Me siento un poco extraña. La condición natural es verla pegada a su mega nave nodriza, o lo que es lo mismo los mandos de su ordenador, peleándose con perspectivas interestelares, pantones asesinos y diseños posibles. Aunque últimamente está un poco perra, de hecho creo que interfiero en su trabajo, y, aunque juro no molestarla, a veces me pierdo.

(Me acaba de llegar un mensaje de ella: “Te cambio un tambor por un juego de dinosaurios”)

Hecho.

Bien, como iba diciendo, la condición natural de ella es esa. De Elsa es esa, de ella, Elsa, de Elsa, Els...Yo me siento al lado y me explica cosas de vectores y me pone música interesante y con clase. Ella murmura “no creo que clase sea la palabra” y continúa pilotando la nave, rozando asteroides que ponen en peligro el motor principal.

– Ese es mi asteroide, b612.
– Nadie se creyó que existía hasta que aquel turco se vistió elegante.
– Puedes venir cuando quieras.
– A la vuelta nos pasamos, pero antes, tendremos que tocar una trompeta.
– De acuerdo.

En mi labor de copiloto, echo gasolina a la nave. Son los libros de Calvin&Hobbes y otro montón más de reserva de otros personajes intrépidos; nunca se sabe si el repostaje se acabará antes de llegar a nuestro destino y hay que estar precavidos. También tenemos reservas alimenticias: toneladas de bizcochos de chocolate cortesía de las manos de la capitana y algún que otro caramelo Pez, cortesía de la copiloto. Helados de chocolate pincante y Kinder también, por si las moscas.

Para cambiar las marchas, está el bombero matriuska, que no es matriuska pero se lo cree, tiene un extraño complejo de desdoblamiento de personalidad y jura y perjura que alberga muchos como él en su interior. Incluso tiene forma de matriuska, lo cual ya es raro. A
veces se ofusca y lanza cabezazos a los playmobils. Pobre Car si viese semejante ataque.

Mi labor como copiloto consiste en estar alerta por si se queda sorda por el ruido del motor. Sería muy peligroso, podríamos caer en picado. Así que cojo el Orgasmatrón como diapasón y lo utilizo continuamente. Si no, cojo un tambor espacial hecho en otra galaxia que desactiva la parte frontal del cerebro para ensoñaciones e inspiraciones varias. Si no, me queda una tercera opción, tocar el tambor con el Orgasmatrón.

La galaxia es diferente según la perspectiva con la que la mires, es como las esculturas de Giacometti. De repente todas las estrellas son esculturas de Giacometti y Els apenas tiene tiempo de sortearlas. Estamos a punto de chocar en más de una ocasión:

– Rápido! Pantone cmyk 100!!! Tenemos que variar la órbita como en tu cuento, ese con el que ganaste una muñeca de trapo superfea!!!! Aumenta el grosor, y quítate capas, por favor, que vas echa un asco con tanto miedo encima. Máscara rápida, máscara rápida!!!!

Nos ponemos las máscaras rápidas para respirar mejor. Katiuska la matriuska, que venía en su cohete hiperespacial con su perro Chejov nos remolca: hemos perdido un ala, pero hemos sobrevivido contra todo pronóstico. ¡Por poco!

– Morena.
Morena...
Morenaaaa!!!!!

– ¿Qué? ¿qué?
– Que si has entendido lo del degradado y el calado.
– Ehh, a sí, sí, sí... ehhh, sigue sigue.
– Pues eso, entonces te vienes aquí y marcas el tipo de calado que quieres y blablablabla...¿qué piensas?
– Nada. Cosas mías.

Sí, lo había pillado a mi manera. Pero realmente lo había pillado. Y simultáneamente habíamos surcado los cielos de toda la galaxia.

Bendita abstracción.

Tu cuarto

– He pensado en hacerte un regalo. Pero tengo que prepararlo. Será un gran regalo.
– ¿qué es? ¿qué es?
– Ahhhh, shhh, no te lo diré.

Me encantan sus regalos. Intenté pensar qué podía ser pero jamás lo hubiera acertado: una caja con motas de polvo del tamaño de mi cabeza. Se le ocurrió cuando dije que mi cuarto estaba echo un desastre y que allá ella si quería pasar. Era motas de polvo de su propio cuarto que se convertirán directamente en una bañera para los playmobils. (Car. Prometo salvar el tuyo)

Así habrá una parte de su cuarto en mi casa, cuarto que, por cierto, tiene pegado en la pared la figura del asesinato de alguien afro. Cortesía de ella misma.

Tremendo.

Friki foto2

El sábado friki reunión en casa de Noe.
Objetivo: Alcoholización.
Conseguiré fotos.

Ininteligible

– He hecho un gesto ñoño. Para que no te quejes.

Cojí una servilleta. Vale que me costó un poco, pero conseguí escribir su nombre. Las letras árabes son un dolor para escribirlas, y ya no hablemos de recordarlas.
Después me escribió su apellido, aprenderé tarde o temprano a escribirlo, voy prácticando en los pósters de mi piso:

– Suzan Charaf... (grafía ininteligible, pienso en voz alta) esto es unaaa nariz y una sonrisa de una cara feeeeeliz, si usted desea que esta grafía suene como una exhalación, acoooorte su trazado.... esto es una jota y a mí no me engañas, esto es una montaña rusa porque tú eres una montaña rusa... nota cuanto menos curiosa: léase de derecha a izquierda y no al revés, si no usted leerá NAZUS y quedará muy raro...

Pues sí, raro ha quedado un rato.

Pantone

“¡la felicidad no me basta! ¡Exijo euforia!”
Calvin


–Dejar de pensar es complicado. Mejor me quedo con pájaros rojos. Me quedo con ojos rojos... Pero siempre ciento volando grgr manos pequeñas, no cabe pájaro en mano. ¡Malditas aves rapaces! A veces vuelven todo c:100 m:100 y:100 k:100... en Pantone se entiende la gente... Apología a la poética de la ausencia, si no llega, llegará.. Es la ley del sentimentaloide. Dejan así, a veces...Por eso el miedo a 100 puro = tremendo. Así de bestia sólo chocolate. Me muevo entre 0 y 100, Como Frank Miller. B/N. Contraste. Euforia. Disforia. No escala de grises. No decir nada es mucho más que decir mucho.

Dolly Parton

Aquí tienes tu canción, espero que la cantes al estilo punk por lo menos...

Dolly Parton es un dolor
pero sus pechos son la salvación
inflados por los corticoides están
y tientan a la gravedad.

Sus tetas son dos planetas
del sistema solar o más allá
en sus pechos está la verdad
y los secretos de la humanidad.

Cada pecho tiene un clon
con enfermedad de Crohn
de la oveja Dolly un pezón
y con su lana Su hace patucos
porque le da la gana.

Esto no rima muy bien
pero somos fans y qué
Chá secuestra a Dolly
en pro de la ñoñez.

Dolly se merece un soneto
pero Chá no le tiene respeto
y como está puesta de drogas que no concreto
sólo diré una cosa en pro de la euforia:

Los pechos de Dolly Parton pasarán a los Anales de la Historia.

Pequeña

La observo. Es mi mejor amiga y por eso la observo, porque no somos las típicas mejores amigas. No tenemos entornos en común, no vamos a los mismos sitios, no me la encontraré por casualidad en el Ruido Rosa jamás. Nunca salgo con ella, nunca sale conmigo, a lo sumo un café muy de vez en cuando, alguna cerveza en la plaza...poco más.

Aunque vivamos juntas, nos vemos muy poco cada día. Biorritmos diferentes. Cuando ella duerme, yo estoy despierta y viceversa. Tal vez coindimos algún día cuando ella come, porque ni siquiera comemos a la misma hora. Algún día, poco más.

Casi nunca cuenta nada de lo que le preocupa. A veces yo se lo digo: “Te preocupa esto” y ella dice: “Pues sí” Casi nunca lo cuenta porque no le hace falta: yo sé cuándo le pasa algo. Intento ponerle solución de alguna manera, tal vez preparándole alguna comida especial, tal vez dejándole un libro que sé que le gustará, o trayendo esa película que hace tanto que dice que quiere ver. Puede parecer que no es suficiente, pero los efectos demuestran que es la mejor manera de actuar. En cambio ella sí que me pregunta por todo, y yo se lo cuento, mientras hago el payaso para que se ría. De hecho se traga tooodo lo que se me pasa por la cabeza, aunque nunca la llamaré para contárselo. Pasamos un poco de las tecnologías en nuestra comunicación. Si tengo que esperar una semana para decirle algo, espero.

Es mi mejor amiga pero yo no elegí que lo fuese. Simplemente ocurrió. Un día me di cuenta y supe que lo era y punto. Y puedo pasar sin verla mucho tiempo e incluso no echarla de menos en exceso. Pero seguirá siendo mi mejor amiga. No lo sé, no sé realmente por qué.

Tal vez ocurra porque indirectamente nos hemos jurado que siempre estaremos ahí la una para la otra, y porque las dos sabemos que lo vamos a cumplir. Tal vez porque no me ata a ella ningún tipo de dependencia, sé que puedo vivir sin ella, sé que ella también y que nunca nos mandaríamos un mensaje ñoño diciendo que nos echamos de menos. Pero también sé que por eso mismo elijo seguir en su vida, y que siga en la mía. Nunca me echa en cara nada, ni yo a ella. Realmente, nunca hay nada malo que podamos echarnos en cara. Normalmente alguien podría pensar que somos lo peor como mejores amigas, porque nos cuesta admitirlo, porque pocas veces nos damos cuenta de que lo somos.

Tal vez ocurra en momentos como éste, cuando la miro y sé que se siente pequeña. Y se me revuelve el estómago y la arrastro por el pasillo, le lanzo las bolas de malabar y hasta un piano si lo tuviese a mano. Le preparo algo bueno para comer y un numerito ochentero, y me esfuerzo, me esfuerzo tremendamente porque vuelva a sonreír, porque es mi manera de decirle sin palabras “Eh! ¿qué coño pasa? Eres mi mejor amiga y no me da la gana de que te sientas como una mierda ¿entiendes? Así que deja de hacer el gilipollas porque te quiero tanto que nunca te lo diré” Sí, entonces me doy cuenta de qué significa para mí.

Me levanto y la abrazo, eso sí. Le doy muchos besos y abrazos, es como me sale cuando quiero decir algo y no encuentro las palabras. Y las muestras de cariño se condensan en su parte cognitiva. Y ella lo traduce a otro idioma, se levanta y pone un cd de Iván Ferreiro. Supongo que es su manera de darme las gracias.

Como nunca leerás esto, me permito la licencia de observarte un rato más. No estás sola, si es que lo piensas. Lo juramos con cerveza y Aquarius hace tiempo, cuando establecimos llevar La Vie Bohème a rajatabla.

Te arrastraré por el pasillo tantas veces como haga falta. Y te amenazaré con la navajita plateá si es necesario. Pero no, no me hagas tener que robar un sevilletero de la cafetería para ponerte en cada servilleta lo mucho que te quiero.

Porque te quiero y punto. Por eso lo pienso y lloro y todo, idiota.

Por cierto: habemus agua calientem!!!!!

Plan sindical

– Metes éste por aquí, no sin antes pasarlo por aquí, es como un lazo y ahora el otro. ¿ves? Ahora hazlo tú.
– Éste por aquí y ahora un lazo y luego...
– Nooooo, primero lo pasas por aquí y luego sí que haces eso.
– Éste por aquí, y lo paso por aquí, y ahora el otro.
– Muy bien. Vas aprendiendo.

Me está haciendo unos patucos, que me servirán tanto si tengo una 36 como una 38. Así solventamos el lío que tengo con los números, porque utilizo muchos diferentes y nunca recuerdo cual me aprieta y cual no. De paso, me está enseñando cómo se hacen los patucos en cuestión. Supongo que tiene un plan para montar una fábrica clandestina en el cuarto de baño y me pondrá a trabajar diecisiete horas seguidas, sin descanso para comer. La veo venir. Así que iré preparando un plan sindical o algo así para que se entere de con quien está tratando.

– ¿Ves lo que acabo de hacer?
– Eh, sí, sí.

Antes fuimos a por las lanas a un cutre chino supermarket de debajo de su casa pero que es muy grande:

– Elige las cuatro más horrendas que veas. Vamos a hacer unos patucos realmente horribles.
– ¿Puede ser un patuco de cada color?
– Sí. ¿qué le compramos a Els?
– Yo quiero un tambor para Els.
– ¿dinosaurios no?
– No, un tambor.
– Pues un tambor.
– ¿me comprarás esta cámara de vídeo la próxima vez?
– No sé...¿me ayudarás a evadir a las pijas en mi búsqueda de piso?
– No sé. Depende de cómo te portes.
– No sé.

Horas antes ya habíamos entrado en otro cutre chino, pero esta vez de al lado de mi casa. También era muy grande. Los chino-market crecen como Célula, espero que no sea chupando energías a la gente, como él.

– ¿me acompañas a un chino?
– ¿para qué?
– Tú acompáñame.

Momento Isabel Gemio. La acompaño al chino:

– Vamos a comprarte la libreta del bloqueo, que seguro que aún no has empezado.
– Pues no.
– Eres un dolor.
– Tú más.
– ¿Te gusta ésta? Es muy pop, te pega...
– Me pega más ésta. Bueno no, esta libreta está mejor. Pero aquí vienen dos. Aunque ésta...
– Decídete.
– Ésta.
– Bien. Vamos a por un boli. Mira estos, combinan con tu libreta.
– Pero vienen muchos, ¿para qué quiero tantos? Bueno, te regalaré el más feo. ¡Mira! Un “traje de madrileña”!!! ¡¡¡A ver, pruébatelo!! Uy, qué pop ¿no? Es un traje de poppy madrileña. ¿A ver esta mantilla?
– Ponte, que te hago una foto.
– Mañana venimos con mi cámara y hacemos un reportaje.


Ya tengo libreta para bloqueo y un proyecto de patucos. Y unos bolis tremendamente feos, que pintan poco. No puedo ser más feliz.Se pone jodido lo del plan sindical.

Kill Bill Vol.2

– Sé lo que te pasa. Y no pienses, es lo mejor.
– Sabes sólo una parte de lo que me pasa. Chincha.
– ¿cómo sabes que sé lo que te pasa y que sólo es una parte de lo que te pasa?
– Compartimos subconsciente, ¿recuerdas?
– Cierto.

Sabe cuándo me pasa algo sin que yo le diga nada. Yo también, aunque no nos veamos. Y lo sabemos e-xac-ta-men-te. Compartimos algo más que cerebro.

– Vale. No. Ahg. ¿por qué traes eso? ¿por qué yo llevo lo otro?

Oh, no. No,no,no,no.... te odio y no quiero volver a verte por esto, por no hablar de lo mal que lo has pasado con la persona con la que otra persona que tú ya sabes lo ha pasado mal también. No, no, no, no, nooooooo.... ¡fuera!

– ¿quedamos esta tarde?
– ¡Vale!

No. No vas a ser mi gemela aunque nos cosan. ¿Nos batimos en duelo al amanecer?

Stendhal

Hoy he vuelto a poner esa canción, después de tanto tiempo.
Y he acabado gritándome con ella, llena de rabia y llorando.
No, no estaba triste, esa canción me llena de fuerza.
Cuando la cantaste tan cerca, me desmayé.
Y volvería a hacerlo.
Síndrome de Stendhal.
Nunca he sentido tanto como en aquel momento.
Éxtasis.

¿A ti te ha pasado?

“No suelo pensar que los demás me entiendan ni un momento y una vez que empiezo a hablar mis vomitonas me convierten en un descarado”

Dibujo dos

– Toma. Búscale un marco apropiado.

Es otro dibujo. Pone “abril de 1989”, y hay un papel higiénico volador, que quiso ser un barril de cerveza. Es una balsa, hay tres personas sujetando lo que ahora contaré. Otra está mirando un jabón mientras se pregunta si sufrirá vejaciones anales si se agacha. La balsa está observada por un tiburón de color morado.

Las tres personas sujetan una taza de colores psicodélicos. En el asa hay una puerta cerrada que te lleva a otro mundo, tal vez mejor. De la taza sale Elvis, con corsé de bailarina y un traje horrendo, que deja ver su pecholobo. Uno de sus brazos es un micro o una sartén, según se mire. Otro es una supernena asesina, que, a su vez tiene un hacha y mira lascivamente al tiburón.

Pero qué manera más grotesca de ver el mundo.
Genial.

Hamlet

Estoy trasteando cosas raras en su casa, veo una calavera de plástico, de las que regalaban con el periódico.

– Le falta un diente.
– Ya, es que no le cabe. Tengo otra mejor.

Me saca una calavera más grande que la de plasticorro malo del periódico.

– Guau, esta es tan real que parece de verdad.
– Es...de verdad.

Shock.

– Qué... Cómo...
– Vas al cementerio y la pides. También tengo un saco de huesos, en esa bolsa.
– (vocecita gutural de regurgitamiento)
– Estudio medicina, ¿recuerdas?

Accedo a coger la calavera. Por su tamaño y peso, creo que era de una mujer. Por fin entiendo a Hamlet en todo su esplendor, y no me resisto a decir entre dientes ese “To be or not to be, that is the question” Es cierto, tremendamente cierto, a Hamlet se le pasaría por la cabeza lo mismo que se me pasa a mí ahora.

Dejé la calavera y cogí un libro de oftalmología. Abrí una página al azar y vi un niño con un lápiz clavado en el ojo.

Shock.

– ¿qué clase de enfermo hay que ser para estudiar Medicina? Estas cosas no se ven por la calle.
– Por la calle no, pero en una sala de urgencias sí.

Supongo que los médicos están más expuestos a la cruda realidad que el resto de los mortales. Supongo que dentro de cada médico, hay un Hamlet repitiendo su gran soliloquio constantemente...

(de paso, dejo el soliloquio en español aquí por si a alguien le apetece pensar, asustarse y/o maravillarse...)

“Ser o no ser... He ahí el dilema.
¿qué es mejor para el alma,
sufrir insultos de Fortuna, golpes, dardos,
o levantarse en armas contra el océano del mal,
y oponerse a él y que así cesen? Morir, dormir...
Nada más; y decir así que con un sueño
damos fin a las llagas del corazón
y a todos los mortales, herencia de la carne,
y decir: ven, consumación, yo te deseo. Morir, dormir,
dormir... ¡Soñar acaso! ¡Qué difícil! Pues en el sueño
de la muerte ¿qué sueños sobrevendrán
cuando despojados de ataduras mortales
encontremos la paz? He ahí la razón
por la que tan longeva lleva a ser la desgracia.
¿pues quién podrá soportar los azotes y las burlas del mundo,
la injusticia del tirano, la afrenta del soberbio,
la angustia del amor despreciado, la espera del juicio,
la arrogancia del poderoso, y la humillación
que la virtud recibe de quien es indigno,
en el filo desnudo del puñal? ¿Quién puede soportar
tanto? ¿Gemir tanto? ¿Llevar de la vida una carga tan pesada? Nadie, si no fuera por ese algo tras la muerte
ese país por descubrir, de cuyos confines
ningún viajero retorna- que confunde la voluntad
haciéndonos pacientes ante el infortunio
antes que volar hacia un mal desconocido.
La conciencia, así, hace a todos cobardes
y, así, el natural color de la resolución
se desvanece en tenues sombras del pensamiento;
y así empresas de importancia, y de gran valía,
llegan a torcer su rumbo al considerarse
para nunca volver a merecer el nombre
de la acción. Pero, silencio...la hermosa Ofelia ¡ Ninfa,
en tus plegarias, jamás olvides mis pecados!”



Como véis, al fin y al cabo, a todos nos preocupa lo mismo, da igual que seas Shakespeare o en Neng de Castefa...

Dibujo uno

– Toma.

Es un dibujo de un concierto de un nacho folklórico palomitero y gambitero en el que también salgo yo vestida de folklórica, con un bocata en la mano y una camiseta de un Playmobil con una seta alucinógena. Hay una bola de discoteca que parece una sartén, y varias personas intentando cocinarme, mientras otras empujan un pollo asado en miniatura. Detrás de todo, otra empuja una bomba que se llama Rober, mientras dice: “A falta de pan...”. La familia de Rober se pregunta “Pero, ¿qué coño le han hecho a Rober? ¡¡¡no miréis niños!!!”
Debajo y, en grande pone Lola y Nacha. Fui bautizada “Lola” por decir tanto la frase “Es un dolor” Podía haber sido peor; querían ponerme Jordi por mi insistencia en que “Díselo a Jordi” era el peor programa de la televisión y por lo tanto, no había que perdérselo bajo ningún concepto. Nacha es Suzan porque le hice prometer que se presentaría en mi fiesta guatequera vestida de Nacho Folklórico Palomitero (y Gambitero, que fue un añadido de después...)

Me encantan estos dibujos. Que se chinchen los reyes de la composición, son geniales.

lunes 9 de abril de 2007

El secreto de las tortugas.

Me encanta esta canción de Maldita Nerea. A ver si algún alma cándida me la baja...

"He perdido sin quererlo los papeles que me diste antesdeayer
Donde estaban los consejos que apuntamos pa´que todo fuera bien
Y ahora estamos camino de la frontera disfrutando a poquitos la vida entera
Así que tengo que encontrarte para verte y que me digas otra vez

Y necesito una ayudita una palabra que me pueda convencer
Y cuando me hablas la montaña es más pequeña y no se mueve cada vez
Que dice que cruzamos camino de la frontera
disfrutando a sorbitos la luna llena
Como no voy a mojarme si aquí dentro nunca deja de llover
Aquí no para de llover

Y si seguimos con el plan establecido
Nos cansaremos al ratito de empezar
probablemente no encontremos el camino
Pero nos sobrarán las ganas de volar..

Nuestras ganas de volar
Y que fácil es perderse de la mano, madre mía, agárrate
Que el vacío de ese vaso no se llena si no vuelves tú a Jerez
Y pasa cuando estamos camino de la frontera pobrecita cansada la vida queda
Como no voy a cansarla si no paro y nunca dejo de correr

Y si no paro de correr
Improvisemos un guión definitivo
Que no tengamos más remedio que olvidar
Que acerque todas las estrellas al camino
Para que nunca falten ganas de soñar
Y suena bien, parece que nos hemos convencido
Solo tenemos que perder velocidad
Hace ya tiempo que no estamos divididos
Algo sobraba cuando echamos a volar...
cuando echamos a volar

Y sé que sé, que suena diferente
En tu futuro en su pasado en mi presente

Y hemos sobrevivido aunque no sé bien a que
Y es que andábamos tan perdidos que no podíamos ver
La alegría que se lleva el miedo
Los buenos ratos el sol de enero
Ver contigo cada amanecer


Pensando dan bi dan bi dan

Dan bi dan bi dan"



Pues eso, improvisemos un guión definitivo que no tengamos más remedio que olvidar...

Carol no dejes la ciudad


Caaaarrr:

Esta es la letra de la canción que te dije, el grupo se llama Airbag, a ver si puedes bajártela, es tremenda. (aprovecho para poner una foto tuya, no menos tremenda...)

"Los bares, los cuentos
Robaron mi tiempo
Que ya no vuelve hacia mí
No puedes marcharte
No dejes de amarme
Que yo no puedo estar sin ti
Carol no dejes la ciudad
Tan solo quédate por mí
Carol no dejes la ciudad
Solo quédate por mí
La niebla me abraza
La noche se acaba
Y sé que ha llegado mi final
Hey Carol, detente
No quiero perderte
Ven, bésame una vez más
Carol no dejes la ciudad
Tan solo quédate por mí
Carol no dejes la ciudad
Solo quédate por mí
Carol no dejes la ciudad
Tan solo quédate por mí
Carol no dejes la ciudad
Solo quédate por mí."


Habrá que hacer alguna coreografía. Es justa y necesaria. Me muero por ver a Jose bailarla.
Pulserita power, te echo de menos, gañana al estilo logroñés.
¿qué tal los pasteles de Toffe? ñam ñam...

La Camiseta del Playmobil.

Quisiera poder explicarte por qué me pongo tanto esta camiseta...

En buena medida me marca tu mentira.

“En buena medida me marca tu mentira”
Diminuto Cielo. Curro Rubira.



Dispuestas a dar amor, las oxitocinas anulan a los corticoides y me hacen volver a escribir. Y sí, es cierto que escribo, pero con tanta pena tonta que es ineludible sentirme gilipollas. Leer algo que podría haber escrito yo me reconforta a la par que me aterra.

Estoy cansada.

Quiero que la suerte me meta una hostia cuando no doy con ella, porque sé, cuánto me dolerá tu respuesta cuando yo te diga lo que ocurre.

Voy a buscarte.

“¿y si te miro?
¿y si te siento?
¿y si me acerco más a ti?
¿y si me pierdo?
¿y si me encuentro?
¿y si te acercas más aquí?”


Y me pierdo en una pesadilla entre los entreactos, pero yo, yo voy a buscarte, debajo de las piedras si hace falta, hasta que digas aquello que ni tú misma te crees.

Será tedioso.
Pero al menos
podré gritar mentalmente
aquello de:

“EN BUENA MEDIDA ME MARCA TU MENTIRA”

Bloqueo...
¿cuándo podré cantar victoriosa que bloqueo al bloqueo?


Quisiera hoy oirte decir todo lo que deseo escuchar.
Quisiera contemplarte una burrada.
Quisiera, quisiera el miedo en un bote y en el mar.
Quisiera el cielo.
Quisiera y quiero
un te quiero.

Tu mentira
sería decir
que esto es
una mentira.

Abstracción (y así me va...)

En Lingüística estudié la Abstracción
y en Literatura
y en Psicología
y en Arte...
pero nunca mejor que en mi propia vida.

Como diría Lauren Postigo: “tu vida ha sido un continuo desdibujo”.
Pues eso.
Y así me va.

My life: hay gente a la que le cuesta abstraerse, a mí, en cambio, lo que me cuesta es NO ABSTRAERME.
Y así me va.

Aún no he encontrado a nadie que me entienda de verdad, y eso EN EL FONDO es bastante simple...pero claro, hay que llegar al fondo, y por lo visto es mucho pedir en esta sociedad...
Y así me va.

Me siento lejos de todo el mundo.
No quiero más desprecios ni reproches.
Me siento sola entre todo el mundo.
Y así me va.

Anatomía de una tijera

Se levanta y va a buscar algo a su cuarto.

–Toma. Échale un ojo a esto.

“Esto” eran un montón de cuentos para niños y mayores que no quieren dejar de ser niños. Lleno de ilustraciones magníficas, y de historias aún más magnificas.

Me da un ataquito de placer. Al momento me abstraigo y me meto en el mundo de esos cuentos.

–Tengo más. Tengo un montón más, de hecho.

De hecho, me parece genial; nadar en la abundancia es un buen plan. Me detengo en uno de los suyos, de los suyos propios, de los que ha hecho ella.

“Anatomía de una tijera”

“La espera. Silencio.”


Flashazo. Se me viene a la cabeza aquella canción mía: “La ESPERA pondrá fin a tu esperanza, y, de nuevo, el SILENCIO” . Els habla de alguien que se llama PEZ, y recuerdo mi blog de “GENTE PEZ”, que más o menos venía a contar lo mismo que ella, y se esmera en definir el rojo, no como entendermos el rojo, si no como yo lo uso en mi libreta “ROJO”. Me resulta curioso.

Me asusto cuando leo y comparo.

ELS:
“Qué más da. Quedaremos como amigas de esas que a veces tienen sexo; pero puede que acabemos viviendo con nuestros maridos. Un día, dentro de muchos años, recibiré una llamada, oiré un lugar y una hora, y no necesitaré oír nada más. Sabré que eres tú, que te has comprado una moto con sidecar y que nos fugaremos a Nuevo México; nos cambiaremos los nombres y nos reuniremos con Telma. Entonces no me preguntaré cómo acabó nuestra historia, sino cómo vuelve a empezar.
Brindaremos por una nueva Madonna restaurada, y por los finales que vuelven a empezar.”


CHÁ:
“Avísame cuando le añadas un sidecar a tu moto. Cuando los extraños fundamentales dejen de ser extraños y se conviertan en aún más fundamentales. Déjame un mensaje de voz, un post-it en la farola de la esquina de mi calle o haz señales de humo. Dime hora y lugar. No hace falta que digas nada más, sabré que eres tú. Y entenderé todo lo que hace falta para coger la maleta y huir a Oklahoma contigo. Será Oklahoma porque siempre me gustó el nombre de ese lugar, desde que lo leí en ese libro que llegó a mi vida por casualidad y me marcó tanto, como suele pasar con las mejores cosas. Pero podemos cambiarle el nombre. Quizá pueda ser el nuevo b612. Quizá no necesite nada más que eso: tu compañía en un lugar extraño y alejado.

Haz que, por una vez, funcione el error de redundancia cíclica.
Haz que, el equilibrio sea posible fuera de la canción de Iván.
Sería un gran final no tener que hacer más preguntas.”


Els y yo tenemos un defecto, el de ser tremendamente idealistas. Y eso, en los tiempos que corren, equivale a ser idiota.

jueves 5 de abril de 2007

Todo vale para forrarse...

- Piiii piii!!!!

Mamma llama. Como siempre, me cuenta las cosas surrealistas que le pasan. Debe ser genética.

Ella mientras escribe algo incomprensible en un trozo de papel higiénico de doble capa. Intento robárselo pero no me deja. Amenazo con llenar de miel el libro de Shangay Lily (o como se escriba), pero le da igual. Se pone a pegar gritos para decirle a mi madre que le intento robar las escrituras del piso. Mi madre me regaña:

- Niña, no le robes las escrituras del piso.

Mi madre considera estas cosas como algo normal, no se para a pensar que yo no haría eso, o que no me relaciono con gente que tenga escrituras de piso, precisamente... Después de un rato, cuelga.
Ella me da lo que había escrito en el trozo de papel de doble capa. Resulta que, al mismo tiempo que mi madre me hablaba, había cogido los datos, los había desordenado y había escrito una historia:

“Te fugas a Linares, a buscarte la vida entre bares.
Mansiones despampanantes, llenas de chicas impresionantes.
Vicio, dinero y alcohol, marcan el punto de inflexión.
Una madame matriarcal, gestiona todo el percal.
Herencias robadas, raíces desubicadas,
todo vale para forrarse.
Un coche rojo y amarillo
te lleva a tu turbio destino.
La jefaza duda del chófer,
no me extraña, es fachote.
Buen viaje has de tener, lo has ganado, qué se le va a hacer.”


Ni Tim Burton, oye.

Figura di merrrrda


"Tenía cuarenta euros y me los he gastado en comida. Y luego, cuando tenga otros cuarenta euros, también me los gastaré en comida."
Aws, ¿lascivia o gula?

Por fin tengo la famosa foto que servirá como prueba fehaciente para catalogar a Mica de borracha... Mientras parafraseaba lo siguiente: "Beber es coger un vino cuando aún no te has acabado el otro", fue captada en esta pose más indicativa que un test de alcoholemia.

Después de siete vinos, Mica habla en un idioma extraño, que nadie entiende.
Pero se le quiere igual, por mucho que repita "figura di merrrda, madonna, etc," cuando está desubicadita...

Cuando me hiciste llamar, lo sospechaba...

"Vete, que abajo te están esperando como un advenimiento..."
Mamma

Son casi las cinco de la mañana de un lluvioso miércoles…

- Piiiii piiiiii!!!!

Salgo de mi sueño profundo. Buscando el móvil y las gafas a la vez, a oscuras, me doy en el menisco con el pico de la mesa. Se me cae el móvil, más bien se me resbala de las manos de blandiglú. Al fin logro darle a alguna tecla:

- Eh!!! Estoy en el Sugarpop y están poniendo la de los años 80!!! Te llamaba para que la escuchases!!!

(de fondo Iván se desgañitaba gritando seráaaa como aqueeeeellaaa canción de los añooos ochenta!!)

Dulces sueños popera!!!!



Pues no. No era un sueño. Entender a la perfección las cosas que me hacen feliz a pesar de mi hermetismo resulta que no es un sueño. Mi lugar preferido, mi grupo preferido…sí, era como para retransmitirlo.

Dulces sueños para ti también.

miércoles 4 de abril de 2007

Tareas del Club 19

Yo cumplí contando la historia de Georgina I, aunque sí es cierto que nadie la visionó.
En cambió, las 19 preguntas de Jose y el baile de la vieja ¿mula? ¿yegua? gris de Car con los pantalones bajados se quedaron en el aire.

Car, tu tarea es grabarte comiendo lascivamente un paste de Toffe… Propón una tarea para Jose y que Jose proponga para mí.

El manifiesto se quedó definitivamente en aquel bar… Demasiada responsabilidad sobre los hombros de una chica corticada no es buena…

Inerte


"y separarme de este mundo en un impulso..."

Este es parte de mi proyecto inerte... A ver si os gusta.
Está puesta en una calidad muy baja, pero aún así creo que se ve más o menos bien...

(Vir, para qué voy a hacer un flog si es más cucoso un blog??)

Se ve que no le da la gana...así que ya la subiré...

Ego...




Me encanta la luz de esta foto y su contraste, aunque esté desenfocada.
Más no se le puede pedir a mi pulso cortical.

Cruzada bollil.

Qué tiene la zarzamora que a todas horas llora que llora…

Mawi y yo nos vamos a cargar a una bollo anti-bollo de las que no son de Granada.

Con lo felices que éramos en nuestras reuniones bolliles viendo como Mawi se llenaba la boca de nata, Iris la miraba aturdida, la hija del carnicero nos contaba que es la hija del carnicero, y Suzan lo aderezaba todo metiéndose conmigo porque yo me metía con Alaska.

Por no hablar de las dos Alejandras…

En fin, Montesco&Capuleto se unen para una noble causa.

La Roja Asilvestrada ataca de nuevo…

Pastis&Buenri...

Voy por 15 mg de mis amados corticoides.
Si todo va bien, en breve podré decir, bye bye por fin…

Se venden corticoides para fiestas varias, sesión de radar lésbico y pinchito de tortilla incluídos…
Interesadas/os, contacten con mi secre Su…

Raffaella&Co.

En cuanto a la fiesta guatequera.

El próximo que me repita que estoy en la parra por hacer la Fiesta Guatequera el mismo día que la fiesta de primavera, juro que no respondo.

Como la cosa sigue en pie, se aceptan sugerencias acerca de fechas, incluso se aceptan locales… (ejem, ejem, el Yucca, por ejemplo, ejem, ejem…)

Todo sea por Raffaella…

Friki-foto ataca de nuevo.

El 14 de abril una nueva fiesta de Friki-Foto. Decadentismo por doquier por artistillas varios del gelatinobromuro y derivados. Los niveles de decadentismo avanzan en función de la ingestión de vino, especialmente en Noe y Andrews.

(no hablemos de la última de Andrews con Verdekia, Jose, Car y yo de testigos…La culpa fue del pacharán, la la la …)

Juro y perjuro hacer fotos…si consigo ponerme buena para la fecha.

Capítulo 5. Eme.


No m'has vist mai com ara.
Potser ja tinc la força.
No es massa tard per respirar.
No vull patir més...

Cap4. El escabroso caso de un secuestro anunciado.

- Piiii piiii
- ¿¿Diga??
- He secuestrado a Dolly Parton y le pincharé un pecho si no acatas mis órdenes.
- Oh, no!! Por favor, no la tortures, y no la obligues a usar un sujetador de la talla 95!!!
- Peor aún, uno de la 85…
- Oh, no!!!! Eres cruel.
- Di sí a la ñoñez, di no a las nazis geográficas.
- Mataré a Iván Ferreiro.
- NOooooooooooo…soy el juguete de la fortuna!!!!
- No te servirán de nada tus corticoides.
- Tendrás noticias mías… mira como sufre…
(de fondo) Oh, my God! Help me!!!
Por cierto, tengo aquí también a una tal Olvido Gara…
- Noooooooooooooooooo!!!!


- Piii Piii
- ¿¿si??
- Dolly darling, Madonna viene de camino y desde el American Live reparte hostias como breads. Tapaos los ojos Olvido y tú, que vamos a meter ñoñez por holes varios.


- Piii, piiii…
- ¿¿hola??
- Me he mojado mi pelo perfectamente peinado para apuntarte una puta dirección de un concurso de música. Estoy empapada. Espero que esto sea lo suficientemente ñoño.
- Mmm, no sé, no sé…
- ¿¿qué???? espera a que vuelvas, vas a morir, ¿hago todo esto y me dices “no sé”, “no sé”???? ¿cuándo volverás?
- Sé cuánto me echas de menos.
- Te vas a enterar.
- No sufras, volveré pronto…
- Atacaré a tu yugular.

- Piii, piiii…
- ¿¿si??
- He soltado a tu querida Olvido en medio de un concierto de Camela y se hace pis. Ve a por ella. Para Dolly habrá que esperar. Ya sabes que estás acorralada, a Madonna le suministro los corticoides y no va a tirar piedras sobre su propio tejado. Abandona todo en pro de la ñoñez. Ríndete.
- ¿Tú quieres ver cómo sufres la ira de un nacho folklórico?



- Piii, piiii….
- ¡¡suelta tus condiciones!!!
- Umm, Vale. He soltado a Camela, y te he comprado un regalo. Soltaré a Dolly en breve. Y el regalo te gustará porque es tremendo. Te volverás ñoña y habré ganado.
- Mi ejército de males podrá con tu señor Crohn.
- Cronito es muy fuerte…
- Bla bla…
- Bla bla…

Cuánto resquemor, intentar quitar de en medio a Iván Ferreiro. La ira-pop caerá sobre ti y sobre tu reloj. Y sobre Dolly Parton.


Quiero volver…

Capítulo 3. Suzan

Suzan… Podría repetir este nombre hasta quedarme afónica. Suzan, Suzan, Suzan…

Si te vas a Siria y metes en una coctelera una cantautora con canciones tales como “Quiero dormir entre los pechos de Dolly Parton”, los aderezas con unos bailes frikis con premeditación y alevosía, unos dibujos tremendamente horribles, pero no tan horribles como su reloj, un traje de nacho folklórico palomitero y gambitero (es posible), un poco de canibalismo por aquí y por allá, una abuela que dice frases tales como: “Vais a cagar vinagre” o “cagaréis gotelé”, tatuajes aztecas, algún que otro taco y un flequillo pelirrojo natural, lo remueves todo y dejas que la mezcla beba cerveza en el Ruido Rosa… te sale Suzan.

He llorado y tenido agujetas en la barriga por culpa de la capacidad de Suzan para hacerme reír.
He descubierto cosas que había olvidado.

Suzan se preocupa por ti sin que tú lo sepas, aunque a veces se le escapa. Suzan no admitirá que te echa de menos aunque resulte evidente.
Suzan jugará contigo a las adivinanzas continuas y te juzgará vilmente por querer ir a “Cuéntaselo a Jordi”.

Pero luego se quitará su disfraz y te dejará ver que es adorable, y tú te romperás la cabeza pensando cuál de las dos Suzan te gusta más.

Empate.

Capítulo 2: Someone "Els"

La primera vez que la vi estaba escribiendo algo indescifrable en una libreta, en medio del Playmobil Club. Quise acercarme, incluso tatuarme en el área de Broca esas palabras, fuesen las que fuesen. Pero tuve demasiado miedo a ella y a su libreta.

Suerte que ella no…

Al día siguiente estábamos en su casa hablando de Giacometti, de la melancólica muerte del chico Ostra, y del daño que le hizo A. y del daño que me hizo a mi también indirectamente, cosas de la vida…con una teta antiestrés entre las manos. Me enseñó su estudio, me enseñó su cohete espacial, y me enseñó muchas cosas que no podría olvidar a pesar de mi memoria pez. Magníficas fotos, magníficos diseños, magníficos dibujos…

Ahora vivo parcialmente en su casa, y cuando aparezco hace bizcocho de chocolate, me hace regalos geniales y me dice “morena”. Lleva mis pantalones y pega patadas por debajo de la mesa cuando se meten con mi cara-corticoide. No había recibido esa defensa a ultranza en todo este tiempo.

En julio se irá a Berlín a una Escuela de Diseño. Supongo que pasarán años hasta que la vuelva a ver. Sé que nadie es mejor que Els, yo no conocía ningún caso de…

Els provoca sinapsis a mil revoluciones por minuto.

Capítulo 1: Car

Son las ocho menos cuarto y hace tres horas también eran las ocho menos cuarto. Y ayer eran las ocho menos cuarto durante todo el día. Así que no me queda otra que pensar que el tiempo se detuvo cuando entramos aquí hace yo-qué-sé-cuánto. Fuera se suceden la luz y la oscuridad. Van pasando sin que nos percatemos demasiado, porque estamos concentradas en la música de los años veinte, que tal vez sea cuando se paró el tiempo aquí. Observamos a las personas que nos rodean y se vuelven extrañamente familiares. Seguro que se han impregnado del espíritu de los que antes se sentaron en su silla. Por nuestras sillas han pasado muchas personas pensantes, en qué pensaban, no lo sé. Incluso han pasado partes de nosotras mismas que se sentaron aquí en otro momento. Cada vez que volvemos nos sentimos diferentes pero iguales. Supongo que más llenas de lo esencial y mas vacías de lo superfluo. Fuera llueve, nieva, hace sol... se suceden la luz y la oscuridad, y camina gente que observa tímidamente lo que ocurre aquí, el lugar donde no pasa el tiempo. Por primera vez siento que no es malo encallarse en este estado, no envejecer y no ir ni hacia atrás ni hacia adelante. Eso ya no importa. Lo único que nos envuelve es la atmósfera de aquel día de primavera de los años veinte, en el que, a las ocho menos cuarto, el tiempo decidió entrar aquí y tomarse un respiro con un café Bohemia entre las manos.
Te miro y me pregunto hasta qué punto puedo transmitirte todo esto que ahora pasa por mi mente. No creo que pudiera expresarlo con palabras, no creo que yo misma pudiera entenderlo. Me pregunto si tú también te has conseguido envolver de lo inexplicable, y me da tanto miedo pensar que no es así que prefiero observarte rebañar el café con la cuchara, haciendo un tintineo extraño que consigue un efecto hipnotizante.
- Fíjate. El reloj se ha parado a las ocho menos cuarto – me dices – escribe algo acerca de eso…
Entonces supe que sí, que en tu silla dejarías el mismo recuerdo imborrable que has dejado en mí. Tú, quizá eres el tiempo que guardo en secreto, quizá eres ese tintineo extraño de efecto hipnotizante.
Quizá esta sensación dure tanto como la vida misma.

Preámbulo


Hola a los pocos que sabéis que esto existe. Y lo sabéis muy pocos porque precisamente este blog me servirá para contar todo aquello que quiero decir pero que, cosas del bloqueíto, no os digo a la cara. Supongo que la mayor parte del tiempo sólo la persona a la que está dedicado cada blog sabrá exactamente todas las connotaciones que llevan algunas palabras. Otras me dirijo a todos vosotros a la vez, en fin, iré variando. En este blog seguiré la técnica que viene siendo habitual: lo mismo escribo una rallada monumental de ocho folios incomprensible y poética que comento una gilipollez de lo más insustancial que me ha pasado hoy. Pero eso significa que tengo libertad, libertad de contar lo que siento y cómo lo siento, porque estoy en medio de personas muy cercanas, por lo tanto, estoy bien.

Lo dicho, bienvenidos a los invitados a este rincón. Tardaré un poco en dar la dirección a todos porque se me olvida, un poco de paciencia o recordádmelo directamente. Como hablamos casi todos los días, ya me contaréis qué os parece. Podéis dejar comentarios, aunque ya os digo que la técnica del primera de cuá, es decir, comentarios cara a cara o vía telefónica, mensaje o mail, ya me iba bien. Mejor acompañada de una leche manchada con dos azucarillos…

Algunas veces os aburriré, ya digo que en ocasiones me apetece escribir sólo cosas insustanciales a los ojos de los demás, pero que a mí me han hecho mucha ilusión por lo que sea. Como nunca pienso en lo que escribo, simplemente escribo a impulso y punto, tal vez quede incluso incoherente.

Tened paciencia si tardo en escribir. Recordad que no tengo ni ordenador, ni Internet, ni otras muchas cosas necesarias… Pondré fotos cuando pueda cargarlas, incluso cuando pueda abrirlas que a veces no hay manera.

Y gracias, muchas gracias a todos. Comentaré lo que nos pasa en el día a día, al fin y al cabo es lo más importante. Gracias por llenarme tanto y por no haber dejado que abandonase el lápiz y el papel, o el teclado en su defecto.

Welcome to b612!!!!

martes 3 de abril de 2007

Retorno al principio.

Aquí estoy libre como el viento. Soy perra y no tengo internet ni pc, así que no esperéis mucho, aunque juro y perjuro escribir pseudo-asiduamente. Poco a poco iré dando mi dirección a quien recuerde.

Vuelvo a las andadas...

Besis corticales.